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Una cierta clase de fallos incipientes
en los cables subterráneos son consecuencia de la entrada de agua y humedad y
la formación intermitente de arcos en los empalmes que se extinguen por sí mismos.
El fallo se resuelve rápidamente por sí mismo debido a la presión de vapor, con
el resultado de que los dispositivos de protección no entran en funcionamiento;
por eso se considera que estos incidentes se resuelven espontáneamente. Como
los cables subterráneos son frecuentemente un activo fundamental de la empresa eléctrica,
es esencial controlar e identificar estos fallos para la gestión proactiva de
los mismos y su mantenimiento predictivo. La supervisión continua y el análisis
automatizado de datos con inteligencia incorporada son cruciales para disfrutar
de esta funcionalidad de red inteligente.
Figura 1: Ejemplo de
fallo incipiente. En este caso se produjo un fallo que se resolvió por sí mismo
y que no exigió ningún corte de suministro
En la figura 1 se ilustra un ejemplo de
fallo incipiente ocurrido en una línea de suministro. El fallo alcanzó un
máximo en 1.287 A y duró 0,22 ciclos sin provocar ningún corte del suministro
ni el accionamiento de ningún fusible. Por lo tanto, no se guardó ningún registro
en los datos de gestión de cortes. En la supervisión posterior se detectaron
otros 140 fallos incipientes similares, hasta que se produjo, nueve meses
después, el fallo catastrófico que quemó un fusible de 65 A. Los valores de
intensidad y tensión de este incidente final se muestran en la figura 2, donde
se observa un pico de avería de unos 5.000 A. Entre el primer incidente y el
fallo catastrófico hubo otros fallos incipientes similares con picos de
corriente de entre 1.000 A y 3.000 A y con polaridad tanto positiva como
negativa. Ninguno de estos incidentes dejó huella en los datos de corte de
corriente ni provocaron ninguna interrupción del suministro a los clientes. El
análisis de tendencias y la cuantificación posteriores revelaron la evolución
progresiva de los picos normalizados hacia el momento del fallo final (figura
3). El pico normalizado aumentó hasta casi tres veces su valor inicial hacia el
final del período de supervisión. Esta observación indica que la integridad del
empalme del cable se fue degradando con cada nuevo arco.
Figura 2: Vista del fallo catastrófico que siguió a la situación de la figura 1, en el que se observan corrientes trifásicas a, tensiones b, análisis de fasores de corriente c y análisis de fasores de tensión d.
Figura 3: Tendencia de
la corriente de falta que provoca el fallo de la figura 2.
Este conocimiento casi en tiempo real de
la línea de suministro aumenta el valor de las instalaciones de sensores
existentes y es fácil de renovar. Aprovecha el potencial de los datos de subestación
que ya están registrando los sistemas de protección digitales pero que siguen
infrautilizados. Se obtiene así una capacidad de supervisión permanente.
Además, también demuestra que es posible identificar la huella de una clase
única de fallos de la línea de suministro que evolucionan a lo largo del tiempo
y se repiten en una etapa incipiente hasta provocar una avería real.
Puede realizarse un análisis similar de
otros tipos de incidentes de la línea de suministro, en particular de los
fallos permanentes de cables subterráneos.
La figura 4 ilustra un ejemplo de avería
de un cable lateral de la línea principal que se resolvió con un fusible de 40
A. Recoge las curvas en bruto de los datos de intensidad 4a y tensión 4b, así
como las de magnitud del fasor 4c 4d. Las curvas de intensidad muestran el
ciclo secundario de los picos de corriente.
Figura 4: Trazados de
formas de onda a–b y de magnitud del
fasor c–d para un fallo del cable subterráneo
Gracias al empleo de inteligencia
incorporada y al análisis automatizado, este incidente pudo detectarse y
confirmarse con los datos de la empresa eléctrica.
Además, este tipo de procesamiento
también detecta fallos en la línea de suministro adyacente. La figura 5 ilustra
un ejemplo de fallo de un cable subterráneo en una línea adyacente a la
supervisada. Las curvas muestran una caída de tensión y su efecto en la forma
de onda de la intensidad.
Figura 5: Formas de
onda de intensidad a y de tensión b y los correspondientes trazados de magnitud
del fasor de intensidad c y de tensión d para un fallo del cable subterráneo en
un alimentador contiguo
Por último, también se pueden observar y
analizar al nivel de la distribución algunos incidentes de transporte y
generación. En la figura 6 se ilustra un ejemplo de fallo en un punto anterior
del sistema de transporte. Las curvas revelan caídas de intensidad y tensión en
varias fases.
Figura 6: Formas de
onda de intensidad a y de tensión b y los correspondientes trazados de magnitud
del fasor de intensidad c y de tensión d para un fallo de transmisión aguas
arriba
El
camino hacia la red inteligente
El camino para conseguir una red
inteligente pasa por modernizar una red eléctrica centenaria para satisfacer o
superar las necesidades de la sociedad digital y fomentar la participación de
los clientes. Esto se consigue en parte asegurando o mejorando la adquisición
de datos, la gestión, el transporte, la interpretación y la automatización de
los sistemas en su conjunto, desde las instalaciones del cliente final hasta
las centrales eléctricas convencionales y renovables. El área clave para esta
modernización es la red de distribución y la última milla, que están
experimentando un cambio radical en relación con su diseño y su propósito
original. Se necesitan medios de comunicación para mejorar la protección, el
control y la automatización con distintos niveles de inteligencia para procesar
los datos de servicio y actuar con inteligencia, seguridad y a tiempo.
La detección en tiempo real y
automatizada de sucesos en redes de distribución, y su notificación casi en
tiempo real, son requisitos imprescindibles para alcanzar el objetivo final de
pasar a un modo de protección, control y supervisión en bucle cerrado. Esta
visión del futuro se materializará si se obtienen datos brutos útiles y se
emplean sistemas de inteligencia sin fallos que proporcionen información
práctica para tomar las decisiones de control adecuadas mediante una
infraestructura de comunicación fiable. Aunque muchos sensores en la red
proporcionan más datos, es decisivo extraer de forma oportuna y eficaz la
información esencial para lograr realmente los objetivos de la red eléctrica
del siglo XXI. Se espera que la integración de dichas funciones en el
funcionamiento de la red ayude de forma eficaz a que sea más eficiente, fiable,
robusta e inteligente que antes.
FUENTE:
Transcripción parcial del artículo
“Información, no datos” (Revista ABB 3/2009)
Autores:
Mirrasoul J. Mousavi, Vaibhav D Donde,
James Stoupis, Le Tang (ABB Corporate Research Raleigh, NC, Estados Unidos). John
J. McGowan (ABB Distribution Automation Allentown, PA, Estados Unidos)
Transformadores
en baño de aceite
Las interfases de conexión de los transformadores en baño de aceite de
MT es generalmente realizada por tomas de corriente. Se denominan tomas de
corriente a un conjunto de conectores constituidos por pasatapas enchufables.
Figura 1: Pasatapas enchufable
(parte fija)
Las interfases de BT son principalmente
realizadas por conectores de BT pasa-barras para las potencias superiores a 160
kVA o por pasatapas de porcelana para todas las potencias en MT.
Figura 2: Dimensiones de pasa-barras para distintas intensidades
Para los transformadores de tipo poste,
se utilizan tanto en MT como en BT los pasatapas de porcelana.
Figura 3: Pasatapas de porcelana
para transformadores tipo poste
Conforme a la reglamentación vigente,
relativa a la protección de los trabajadores y a las condiciones de la
instalación, los fabricantes pueden proponer si es necesario cajas de
protección para los pasatapas así como enclavamientos de seguridad para los
pasatapas enchufables, (ver “Enclavamientos en los centros de transformación
MT/BT” en el siguiente link:
https://imseingenieria.blogspot.com/2020/09/enclavamientos-en-los-centros-de.html
Transformadores
secos
Los transformadores secos pueden ir
equipados por una envolvente metálica de protección, las conexiones se realizan
normalmente por la parte superior, sin conectores. Según el estándar del
fabricante los terminales de conexión de MT y BT, diametralmente opuestos, van
dispuestos directamente en la parte superior de las bobinas o fijados sobre
aisladores.
Figura 4: Conexiones de un
transformador seco
Cuando el transformador va equipado de
una envolvente metálica de protección, los cables pasan a través del techo para
conectarlos directamente en los terminales de la parte activa. Los terminales,
pueden ir provistos, sobre pedido, de terminales enchufables en MT y pasa-barras
en la parte de BT. En este caso, las interfases, son iguales a la de los
transformadores en baño de aceite.
Interfases
de MT ≤ 24 kV
Terminales
enchufables
La versión más corriente para la gama de
100 a 2500 kVA (Un ≤ 24 kV) consiste en utilizar terminales enchufables de
calibre 24 kV – 250 A.
Estos terminales
enchufables permiten la conexión de un cable de sección comprendida entre 25 mm2
y 95 mm2 en cobre o en aluminio, con la parte separable a derecha o
izquierda.
Excepcionalmente los terminales de 400 A se utilizan para potencias más elevadas o características particulares de cables existentes.
Terminal separable
Dividiendo el terminal
enchufable en dos partes, parte fija y parte separable, la parte separable
puede ser de tres tipos, Izquierda, recto y en T, en los que la elección se
determina en función del sentido de llegada del cable. El terminal en T permite
la conexión de un segundo cable o el acceso a un conductor desnudo.
Figura 5: Terminales enchufables parte separable (Izquierda, recto y en T)
Interfases de BT ≤ 1100 V
Los transformadores en baño de aceite de MT están generalmente equipados en el lado de BT con terminales pasa-barras en cobre estañado, a partir de 250 kVA. (Figura 2).
Necesidad de las redes de
alta tensión
La cantidad de energía eléctrica a
producir y transportar es cada vez más importante ya que se duplica
aproximadamente cada 10 años. Este transporte en ocasiones debe realizarse a
distancias extremadamente largas ya que las reservas hidráulicas suelen estar
alejadas de los puntos de consumo, al igual que las centrales nucleares
ubicadas en emplazamientos concretos (necesidad de importantes fuentes de
refrigeración).
Como resultado, se ha tenido que
realizar el transporte de energía eléctrica con tensiones cada vez más altas.
En efecto, el costo de transporte, función del voltaje utilizado, se puede
estudiar a partir de la siguiente relación:
Costo = C0 +
C1U + C2S + C3
Siendo:
C0 + C1U
+ C2S = Costo de transmisión
C0: es un
término fijo que no depende de la tensión utilizada,
C1U: costo
de construcción directamente relacionado con la tensión de la red de transporte
(altura de las torres, dimensiones de los aisladores, etc.),
C2S: costo
de construcción en función de la sección de los conductores,
C3: representa el costo
de las pérdidas debidas al funcionamiento.
La Figura 1 muestra curvas tomadas de un estudio sueco, que representan las variaciones en el costo, para una potencia dada, en función de la tensión.
Se observa que el costo es mínimo para
un cierto valor U de la tensión que representa la tensión óptima de la tensión
de transporte para la potencia considerada.
Por otro lado, a medida que aumenta el
nivel a transportar P, el valor de la tensión de potencia óptimo aumenta
aproximadamente como √P. La ley de duplicar la potencia cada 10 años lleva a
duplicar la tensión de las redes de transporte cada 20 años.
En cada país, durante la extensión de
las redes, los niveles de tensión aumentaron. La IEC ha estandarizado un cierto
número de valores entre los que los operadores de red deben elegir según las
distancias y las potencias a transportar (tabla 1).
Tensiones
normalizadas para redes de alta tensión (Tabla 1)
Función
de las redes de alta tensión
Hay cuatro funciones principales:
■ Transporte,
■ Interconexión
■ Función mixta de redes malladas,
■ Distribución.
Redes
de transporte
Se utilizan únicamente para transportar
energía desde el lugar de producción hasta el punto de consumo, lejos unos de
otros.
Se pueden dar 3 ejemplos típicos:
■ Red rusa
500 kV - 1400 MW, 800 km - Trayecto Volgograd,
Moscú funcionando
desde 1955.
■ Red sueca
420 kV que transporta la energía de los
recursos hidráulicos en el norte de Suecia hasta el sur; en
funcionamiento desde 1945.
■ Red canadiense
Hydro-Quebec - Churchill Falls (norte de
Quebec) - Montreal, 4 líneas 735 kV - 3000 MW, 800 km.
Estas redes generalmente tienen una
estructura simple constituida por estaciones transformadoras elevadoras en el
extremo de la fuente, líneas y estaciones reductoras a nivel de los centros de
consumo.
En ocasiones, las estaciones de
conmutación son necesarias y se colocan en puntos intermedios (fig. 2).
Redes
de interconexión
Puede resultar ventajoso interconectar
dos redes establecidas entre dos centros de producción y dos centros de consumo
(fig. 3).
Hay dos ventajas principales:
■ Seguridad de
suministro
En caso de avería de uno de los
dos centros de producción, el suministro lo proporciona la segunda fuente.
■ Economía en
equipos
El consumo en una región industrial
varía, no sólo a lo largo
de un año, sino también a lo largo de
un día. Por lo
tanto, para una red no interconectada, es necesario prever las denominadas
centrales "de puntas" para satisfacer las necesidades en cualquier
momento. Si no hay coincidencia entre las horas punta para dos redes vecinas,
un aporte de energía de una a otra, por interconexión, permite el
funcionamiento sin el aumento de equipos.
Ejemplo: Interconexión de todas las
redes europeas a través de redes de 400 kV.
Redes
mixtas o malladas
Hay plantas de producción y centros de
consumo vinculados entre sí, estas redes ya no son tan simples. Se pueden citar
como ejemplo las redes francesas de 225 y 400 kV.
Redes
de alimentación para grandes consumidores de energía
Las redes de muy alta tensión son redes de distribución para grandes consumidores como las industrias del acero y química o incluso grandes áreas urbanas (fig. 4).
Figura 4: Red de
alimentación de una gran ciudad
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https://imseingenieria.blogspot.com/2016/08/ventajas-e-inconvenientes-de-las.html
https://imseingenieria.blogspot.com/2015/06/transmision-en-alta-tension-continua.html
1.- Bobinado clásico con hilo redondo
2.- Bobinado clásico con conductores planos
3.- Bobinado con plancha de aluminio
a.- aislamiento de los hilos
b.- aislamiento de las capas
Figura 1: Bobinados clásicos y bobinados con
plancha de aluminio
Esto es especialmente cierto para los devanados de baja tensión donde las láminas de aluminio se extienden a lo ancho del devanado. Para los bobinados de alta tensión y baja corriente, la plancha de aluminio es muy delgada por lo que el coeficiente de llenado se deteriora. En tales casos, a menudo es preferible enrollar conductores redondos de aluminio o incluso de cobre, en capas superpuestas, o bien, utilizar bandas de aluminio cuando la corriente es más elevada. La figura 2 muestra los devanados de aluminio, a saber: a la izquierda, un devanado de baja tensión con chapas de aluminio, a la derecha, un devanado de alta tensión con conductores redondos de aluminio (para bajas intensidades), enrollados en el aislamiento principal y directamente en el devanado de baja tensión, abajo, devanado de alta tensión en bandas de aluminio terminado (para altas intensidades). En la figura 3 puede observarse la construcción del bobinado de alta tensión solapándose con el aislamiento de cada banda de aluminio.
Figura 2
Figura 3
Las espiras o bandas de un bobinado de aluminio pueden aislarse unas de otras de muchas formas. El aislamiento puede ser muy delgado, porque entre ellas solo existe la tensión por espira. Sin embargo, es necesario que en los bordes, es decir en las aristas de cada plancha, el aislamiento tenga, desde un punto de vista eléctrico y mecánico, el mismo valor que en el interior del arrollamiento. Se debe prestar especial atención a la rigidez dieléctrica, en las caras laterales de la bobina. La forma más sencilla es utilizar papel para el aislamiento de las capas. El papel es sólido y barato y permite resolver el problema de los bordes con un ligero rebasamiento de las aristas de las planchas en el sentido axial. Sin embargo, el papel, al ser grueso, sólo es adecuado para espesores de hoja relativamente grandes, es decir, especialmente para bobinados de baja tensión. Para planchas más delgadas, es necesario adoptar un aislamiento de menor espesor. Para ello, se puede utilizar un barniz o impregnación de resina (Figura 4). Pero el espinoso problema de los bordes no desaparece.
Figura 4
Una
bobina aislada de esta forma es muy sensible a los daños mecánicos, se
recomienda impregnar minuciosamente los bordes, total o parcialmente, con
resina. La bobina de aluminio así preparada es especialmente adecuada para
transformadores secos (sin aceite). También se puede conseguir un aislamiento
de espiras muy finas mediante láminas sintéticas.
También
se obtiene muy buen aislamiento mediante la oxidación anódica de la superficie de
la banda de aluminio. La capa de óxido obtenida tiene una alta rigidez
dieléctrica y mayor estabilidad a la temperatura que el aluminio. El alto costo
de este aislamiento solo se justifica si la resistencia a altas temperaturas es
importante, por ejemplo, para transformadores secos con altas temperaturas de servicio.
Considerando las fuerzas que aparecen en una bobina de banda de aluminio durante un cortocircuito, se puede observar un efecto muy favorable en todo el ancho de la bobina con respecto a las fuerzas axiales. Estas fuerzas apenas aparecen, porque el equilibrio de los amperios-vueltas con respecto a los demás devanados se puede ajustar de forma independiente. Con el bobinado de planchas, la compensación axial del bobinado en espiral ya no es necesaria. Con grandes secciones de conductores, esta compensación puede conducir a una fuerte asimetría axial y, por lo tanto, a fuerzas axiales adicionales (Fig. 5).
1.- devanado de alta tensión
2.- devanado de baja tensión en espiral
3.- devanado de baja tensión en banda (planchas de
aluminio)
F.- Fuerzas axiales
Figura 5.- Comparación de un devanado de baja
tensión, en espiral, bajo la actuación de fuerzas axiales, con un devanado de
baja tensión en bandas de aluminio no aparecen fuerzas axiales.
El
bobinado de planchas de aluminio también tiene ventajas en términos de
calentamiento y enfriamiento, las hojas superpuestas tienen, debido a su
aislamiento muy delgado, una gran superficie de contacto común que, por un
lado, asegura una buena disipación del calor en el sentido radial y, por otro
lado, evita la formación de calor en determinados puntos. El problema de los
puntos calientes casi desaparece por completo. Durante fuertes sobrecargas de
corta duración, la evacuación del calor disipado se realiza rápidamente.
Las
sobretensiones a la que se somete un arrollamiento de plancha de aluminio es
muy favorable, ya que solo se manifiesta la tensión por espira entre dos capas;
por otro lado la fuerte capacidad de acoplamiento, entre las diferentes capas,
permite una repartición casi lineal de la tensión durante la aparición de ondas
de frente muy escapado.
La
construcción de un bobinado de plancha o banda es más sencilla y rápida que la
de un bobinado convencional. La plancha simplemente se enrolla con su
aislamiento. Todo el proceso de bobinado se limita a un movimiento de rotación,
se eliminan los trabajos y movimientos en dirección axial. Es posible la
automatización del proceso de bobinado.
Técnicas de ensamblado del aluminio
y de la banda de aluminio
La
realización de contactos entre conductores de aluminio precisa cuidados
especiales;
También
es necesario estar muy atento a la elaboración de contactos entre un conductor
y una plancha o banda.
Los
conductores de aluminio grueso se pueden remachar fácilmente. Especialmente en
conductores de conexión de alta corriente. Con los contactos obtenidos mediante
remaches, si la presión o la tracción son demasiado grandes, el aluminio se
deforma. Por lo tanto, con contactos remachados, se debe tener cuidado de que
la presión de sujeción no sea demasiado grande. Se recomienda utilizar
elementos intermedios a resorte (arandelas cóncavas). Para tener una superficie
de contacto limpia, es importante primero tratarla. Un contacto remachado
garantiza una gran solidez, un montaje rápido y una buena conductividad. Se
pueden conectar conjuntos de conductores de diferentes espesores. Este
principio también hace posible combinar conductores de aluminio y cobre, con la
condición de que estén sumergidos en aceite.
La
soldadura en una atmósfera controlada de gas inerte (TIG) da muy buenos
resultados, por ejemplo al producir con una corriente alterna un arco entre un
electrodo de tungsteno refractario y la pieza a trabajar. El baño de fusión
está protegido contra la oxidación por una envolvente de un gas raro que fluye
alrededor del electrodo. El metal de aportación se suministra mediante varillas
metálicas. Los procesos de soldadura con gas protector y electrodos fusibles
son muy conocidos. Si las planchas no son demasiado delgadas, se pueden soldar
rápidamente y bien. La soldadura autógena también se utiliza para el aluminio.
Sin embargo, se requiere cierta habilidad para evitar perforaciones causadas por
el metal fundido.
Figura 6.- Soldadura TIG de un terminal a la banda de
aluminio de baja tensión
La
soldadura blanda no es adecuada para ensamblar piezas de aluminio, sin embargo,
ocasionalmente se utiliza.
La
soldadura en frío es uno de los métodos de ensamblaje. Al hacer que el material
fluya por presión en un punto concreto, se logra una soldadura perfecta. Este
método funciona muy bien con planchas bastante delgadas; incluso es posible,
utilizando capas intermedias de pequeñas láminas de Eloxal, ensamblar planchas
o bandas de aluminio con perfiles de cobre (p. ej. para las conexiones). La
gran ventaja de este proceso es que no se produce calor.
PARA
SABER MÁS:
“Bobinados de aluminio en transformadores” en el siguiente link:
http://imseingenieria.blogspot.com.es/2015/09/bobinados-de-aluminio-en-transformadores.html
Devanados de Transformadores (Parte
1ª)
https://imseingenieria.blogspot.com/2016/12/devanados-de-transformadores-parte-1.html
Como complemento
al artículo “Estudio del terreno como conductor: Resistencia de tierra”
publicado en el link:
https://imseingenieria.blogspot.com/2020/09/estudio-del-terreno-como-conductor.html
La presente hoja de cálculo, determina, conociendo previamente la resistividad del terreno, los valores de la resistencia obtenida por los siguientes electrodos de puesta a tierra:
En hojas anexas se dan valores aproximados de la resistividad de diferentes terrenos según su composición.
Dirección para la descarga de la hoja de
cálculo:
https://www.mediafire.com/file/cxg01fjlmew2rii/calculo-pat.xls/file