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jueves, 24 de agosto de 2023

Seguridad de funcionamiento de una red eléctrica

 


Con el paso de los años, la seguridad de las redes se ha convertido en un requisito que se extiende a todos los procesos vulnerables a los cortes de electricidad.

El concepto de seguridad de funcionamiento viene definido por las siguientes magnitudes:

● disponibilidad de energía

● frecuencia anual de cortes,

● mantenibilidad.

Objetivos

El objetivo del estudio del comportamiento de una red en términos de seguridad de explotación es:

 ● diseñar la arquitectura de red óptima para satisfacer las necesidades de suministro energético de los receptores de la instalación de acuerdo con los requisitos de continuidad impuestos por el proceso, gracias a:

o   un mejor control de los riesgos derivados de los cortes de energía,

o   mejores criterios de decisión para elegir entre varias soluciones;

● prever situaciones de funcionamiento anómalas, cuantificar su probabilidad y definir un nivel de confianza asociado al suministro de energía eléctrica.

Fenómenos y orígenes

La presencia de energía eléctrica se caracteriza normalmente por:

● Fiabilidad para una duración determinada DT, expresada por el tiempo medio entre dos fallos -MTBF-, o por el tiempo medio hasta el primer fallo -MTTF-,

● Disponibilidad en el tiempo T,

● Tiempo medio desde el fallo hasta la reparación -MTTR-.

El suministro de energía eléctrica depende esencialmente de:

 ● la estructura topológica de la red eléctrica para todos los regímenes de funcionamiento posibles y durante sus cambios de estado: normal, degradado o en régimen de emergencia,

● el funcionamiento normal del sistema cuando los distintos regímenes de funcionamiento se desarrollan correctamente,

 ● la organización del mantenimiento,

 ● la previsión de perturbaciones accidentales.

Efectos y soluciones

Desde el punto de vista eléctrico, las averías de la red adoptan principalmente las siguientes formas:

● Cortes de corriente de los distribuidores de energía: las propias redes de distribución están sujetas a fallos o perturbaciones (avería de equipos, perturbaciones atmosféricas, etc.). Esto provoca bajadas de tensión y cortes breves o prolongados en las subestaciones de entrada. En función de la topología de la red y de los medios desplegados, estas perturbaciones pueden propagarse hasta los receptores.

● Fallos de aislamiento: los cortocircuitos provocan bajadas de tensión o interrupciones en los receptores, en función de:

o   las protecciones instaladas y su selectividad,

o   la distancia "eléctrica" del receptor con respecto a la avería,

o   la topología de la red, con o sin dispositivos de reconfiguración de redundancia activa o pasiva.

● Disparos intempestivos: provocan el corte de la alimentación de los receptores situados aguas abajo.

● Fallos de funcionamiento: cuando la aparamenta no efectúa un cambio de estado solicitado (no abre o no cierra a petición). En general, estos fallos no provocan perturbaciones directas en los receptores. En cambio, suelen ser fallos no detectados que provocan un mal funcionamiento de la red cuando se produce otro fenómeno, como:

o   pérdida de protección y/o selectividad

o   pérdida de recursos de reconfiguración, de reserva, etc.

Los efectos de las caídas de tensión o los cortes de suministro dependen de la sensibilidad del receptor.

Algunos receptores, como los equipos informáticos, son sensibles a las caídas de tensión o a las interrupciones muy breves (algunas decenas de ms), mientras que otros equipos pueden aceptar interrupciones más largas sin perturbar el proceso.

Por tanto, es esencial caracterizar los equipos por su nivel de sensibilidad.

Además, la duración real de la pérdida del receptor o del proceso no siempre es proporcional a la duración del corte de corriente. En algunos casos, la reposición del servicio puede depender de muchos más parámetros que el simple retorno de la energía eléctrica (restablecimiento del funcionamiento de una sala blanca, parametrización de una máquina herramienta, proceso químico, etc.).

Por lo tanto, es necesario evaluar la criticidad de los receptores como consecuencia de su parada.

Los medios tradicionales utilizados para protegerse de todas estas perturbaciones son:

● fuentes autónomas (generadores, turbinas de gas, etc.),

● múltiples acometidas de la red de distribución lo más independientes posible,

● utilización de sistemas de desensibilización (inversores, no-break, etc.),

● sistemas que permitan el reabastecimiento, ya sea mediante la reconfiguración de la red (onduladores de alimentación, red en bucle, etc.), ya sea mediante una fuente de energía secundaria lo más cercana posible al receptor,

● aplicación de medios que permitan detectar los fallos lo antes posible (periodicidad del mantenimiento preventivo, test automáticos, etc.).

Las ventajas de un estudio

Un estudio de seguridad operativa ayuda a controlar el riesgo asociado a los sucesos graves a la hora de diseñar la arquitectura de una red eléctrica mediante:

● la determinación de la criticidad de los receptores y, en función de su nivel de sensibilidad, de los incidentes graves para la instalación eléctrica. Se trata de identificar los puntos críticos de la red y asociarles criterios de rendimiento de seguridad;

● el análisis cuantitativo de una o varias arquitecturas de base en función de los índices de seguridad;

● la justificación final de la elección de los sistemas de reserva y/o desensibilización, redundancia y mantenimiento preventivo en función de las exigencias del cliente.

Ejemplo

Este caso procede de un estudio de mejora de la red eléctrica de un centro en una industria automovilística (véase la fig. 1). El objetivo era reducir el alcance (duración y número) de las interrupciones debidas a averías o trabajos de mantenimiento.

● Objetivo del cálculo

Realizar un análisis de criticidad y cuantificar la situación existente, para después proponer mejoras.

● Resultados del cálculo

El cálculo permitió definir las modificaciones de la topología que aportarían las ganancias de seguridad deseadas (véase el diagrama de la figura 1).

Se ha conseguido un tiempo de inactividad anual inferior a una hora, y el mantenimiento de los equipos eléctricos puede realizarse sin interrumpir el proceso.





Figura 1: Mejoras recomendadas (líneas grises) en la red eléctrica de una industria del automóvil, esquema y resultados















miércoles, 10 de mayo de 2023

Colocación de equipos de PAT en instalaciones de A.T.

 



OBJETO

El objeto del presente artículo es indicar una serie ordenada de operaciones con el fin de realizar con seguridad la colocación de los equipos de PAT* en instalaciones de A.T.**

*PAT: Puesta a tierra

**A.T.: Alta Tensión

ÁMBITO DE APLICACIÓN

En todas las instalaciones cuyos trabajos se realicen por personal especializado a tensiones nominales de 72,5 a 380 kV.

DEFINICIONES

La puesta a tierra de una instalación en descargo, es unir mediante un conductor continuo sin empalmes ni soldaduras, dicha instalación a otro conductor o un electrodo conectado directamente a tierra. La sección del conductor de unión estará necesariamente de acuerdo con la intensidad de cortocircuito prevista para la instalación.


Sección de los conductores de puesta a tierra y en cortocircuito en función de la corriente de cortocircuito y la duración del mismo

 

● Puesta a tierra y en cortocircuito de la instalación

Es la puesta a tierra y en cortocircuito efectuada en una instalación en descargo mediante PAT y en cortocircuito incorporada en los aparatos instalados o equipos portátiles de puesta a tierra y en cortocircuito. Estas PAT y en cortocircuito determinan la "Zona Protegida" de acuerdo con las normas dadas en las 5 reglas de oro. (Ver artículo: “Prescripciones de seguridad para trabajos y maniobras en Centros de Transformación”, en el siguiente link).

https://imseingenieria.blogspot.com/2018/05/prescripciones-de-seguridad-para.html

● Puesta a tierra y en cortocircuito de trabajo

Son las puestas a tierra y en cortocircuito complementarias de las anteriores y que el Jefe de Trabajo ordenará colocar o colocará en cada uno de los conductores que incidan en la "Zona de Trabajo", quedando establecida la "Zona de Trabajo".

● Excepciones

En el caso de fases muy separadas en instalaciones de 1ª categoría, si el conductor de una fase no está afectado por los trabajos y no queda en la zona de trabajo o en su proximidad (ver distancias de Seguridad) podrá dejarse sin poner a tierra y en cortocircuito.

REGLAMENTACIÓN

Las prescripciones que afectan al objeto de los presentes trabajos son:

• Ordenanza General de Seguridad e Higiene en el Trabajo. Artículos 62, 63, 65 y 66.

• Prescripciones de Seguridad (AMYS) - Trabajos y Maniobras en Instalaciones Eléctricas Artículos 1.6, 1.7, 1.11, 1.12, Capítulos 4, 6 y 7 y Artículo 12.10.

• Instrucción General de Operación y Normativa de Descargo.

• Reglamento sobre condiciones técnicas y garantías de Seguridad en Centrales Eléctricas, Subestaciones y Centros de Transformación (RAT).

DISTANCIAS MÍNIMAS DE SEGURIDAD

Se considerarán distancias mínimas de seguridad para los trabajos a efectuar en la proximidad de instalaciones de AT y MT en tensión, no protegidas (medidas entre el punto más próximo en tensión y cualquier parte extrema del operario, herramientas o elementos que pueda manipular en movimientos voluntarios o accidentales), las siguientes:

Tensión nominal

(kV) entre fases

Distancia mínima

(m)

Hasta 10

15

20

25

30

45

50

66

110

132

220

380

0,80

0,90

0,95

1,00

1,10

1,20

1,30

1,40

1,80

2,00

3,00

4,00

Para el personal no especialista eléctrico o que desconozca las instalaciones eléctricas, estas distancias se adaptarán a los siguientes valores:

ü  3 m en instalaciones entre 1 y 66 kV

ü  5 m en instalaciones superiores a 66 y hasta 220 kV

ü  7 ni en instalaciones de 380 kV

Si la instalación está en descargo, deben mantenerse estas distancias, mientras no se haya verificado la ausencia de tensión y colocado los equipos de PAT y en cortocircuito.

EQUIPO DE PROTECCIÓN INDIVIDUAL Y COMPLEMENTARIO

Para la colocación de las PAT y en cortocircuito, el operario deberá utilizar el equipo de protección individual y utilizar el de protección complementaria.

● Equipo de protección individual

ü  Casco de seguridad con barboquejo

ü  Botas de protección

ü  Guantes aislantes 30 kV

ü  Guantes de trabajo

ü  Ropa de trabajo

ü  Gafas inactínicas y contra impactos.

● Equipo de protección complementario

ü  Cinturón de seguridad (trabajos en altura)

ü  Cuerda de servicio aislante

ü  Verificador de ausencia de tensión adecuado a la tensión de servicio de la instalación

ü  Pértiga adecuada a la tensión de servicio

ü  Equipos PAT y en cortocircuito adecuados a la intensidad de cortocircuito calculada para las instalaciones a intervenir.

NORMATIVA GENERAL DE LA PAT Y EN CORTOCIRCUITO EN UNA INSTALACIÓN DE AT

● Operaciones de la colocación de las PAT

Las operaciones a seguir para la colocación de las PAT (normativa general son las siguientes:

De comprobación:

a) Comprobará si la longitud de la pértiga es adecuada para las maniobras a realizar y pertinente para la tensión de servicio de la instalación.

b) Revisará el buen estado de uso de los equipos PAT y en cortocircuito.

c) Comprobará que el verificador es el adecuado a la tensión de servicio y verificará su funcionamiento.

d) El operario comprobará la estanqueidad de los guantes aislantes.

De colocación:

a) El operario llevará colocado el equipo de protección individual indicado anteriormente.

b) Empuñará la pértiga con los guantes aislantes puestos. Sus manos no rebasarán el límite de la señal establecida en la misma y se situará en la posición más favorable.

c) Comprobará con el VAT (Verificador de Ausencia de Tensión) fase por fase, la ausencia de tensión de los conductores y de los puntos de la instalación próximos en que se pueda entrar en contacto de forma eventual.

d) Comprobará de nuevo el buen funcionamiento del VAT.

e) Conectará el torno de la PAT a la pica de toma de tierra o al circuito de tierra. Al clavar la pica en el suelo, elegir el lugar apropiado.

f) Conectará la pinza de la fase procurando que quede bien sujeta y establezca contacto. Durante la maniobra el conductor de tierra debe estar separado del cuerpo del operario. Si no se dispone de puntos fijos. es necesario preparar la instalación para que los tornos de tierra hagan buen contacto: rascar pintura, etc...

g) Esta operación se realizará en cada fase con las mismas precauciones antes citadas.

● Operaciones generales a seguir para la desconexión de las PAT

ü  El operario procederá a retirar las pinzas de conexión de todos los conductores de las fases y seguidamente desconectará el torno, que está conectado al circuito de tierra.

ü  Recogerá todo el material ordenadamente. Los guantes aislantes dentro de su estuche protector, los cables de PAT se arrollarán sin bucles, etc.

En caso de que las PAT delimiten una Zona de Trabajo. no podrán retirarse sin que previamente:

- El Jefe de Trabajo haya comprobado que el personal operario ha retirada todo el material y herramientas utilizadas en los trabajos ejecutados.

- Haya revisado que todo el personal se ha retirado de la instalación.

- El Jefe de Trabajo comunica al Agente de Descargo que el trabajo ha terminado y retirará la señalización y bloqueo que haya establecido para realizar la protección de la Zona de Trabajo.

PUNTOS FIJOS

Los puntos fijos son elementos que se instalan en la instalación para facilita la colocación de los equipos de PAT en la ejecución de los descargos.

Cumplen con los siguientes cometidos:

ü  El lugar de su colocación se determina por la idoneidad desde el punto de vista técnico, para la puesta a tierra de sectores de la instalación.

ü  El punto fijo protege a los conductores de la instalación. Las pinzas de la PAT se conectan al punto fijo y no sobre el conductor que a la larga puede dañarse.

ü  En casos de barras generales de gran diámetro, el punto fijo permite la utilización del tipo de pinza normal por conectarse a éste y no a aquel conductor.

Tipos más usuales:

ü  Punto fijo de bola recto o a 45°. Espárrago recto, roscado. De uso indicado para pletinas u otro punto de superficie plana de los aparatos de la instalación. Bola 25 mm Ø.

ü  Punto fijo de collarín con espárrago terminado en bola. De uso en el circuito de conductores de tierra. Bola 25 mm Ø.

 

ü  Punto fijo de estribo. El collarín se sujeta en el conductor para cualquier diámetro (a petición) y termina en estribo con asa de 25 mm Ø donde conecta la pinza de PAT. Los conductores de la instalación pueden ser cables, o tubos.

Nota: Existen variedad de otros modelos para fines específicos y especiales.

TIPOS DE PAT

Las instalaciones AT de líneas de transporte y Subestaciones presentan la característica de que las corrientes de cortocircuito exigen secciones muy elevadas del conductor de puesta a tierra. Esta exigencia comporta un peso de conductor que, dadas las alturas usuales de este tipo de instalaciones, dificultan su manejabilidad. Por ello se presentan distintas soluciones:

● Pértiga para la puesta a tierra

La pértiga es aislante en toda su longitud y lleva en su cabeza de trabajo un dispositivo de sujeción de la pinza. El conductor de la PAT va conectado a dicha pinza.

ü  Maniobra de colocación. Se sigue la normativa general y se iza la pértiga como un mástil hasta situar la pinza en su lugar de trabajo donde se sujeta.


● Pértigas de bajada de potencial

 

La pértiga de bajada de potencial es mixta. La parte superior es conductora. de tubo de aluminio, y la parte inferior aislante, de longitud acorde con la tensión de servicio, más la empuñadura. Al pie de la parte conductora y en la cabeza de la aislante lleva el dispositivo de la conexión de la puesta a tierra, mediante una pértiga auxiliar.

 


ü  Maniobra de colocación:

-          Los operarios procederán a montar la pértiga mixta encajando el tramo conductor en el tramo aislante y apretando la sujeción.

-          Procederán al izado de la pértiga para conectar la pinza de contacto al conductor de la instalación. El operario, en la maniobra de colocación, utilizará los guantes aislantes y demás equipos de protección individual y no rebasará los límites de seguridad de la empuñadura.

-          Situada la pinza en su lugar, con la pértiga bien sujeta, se procederá a conectar el cable de puesta a tierra, con la pértiga auxiliar, en el dispositivo al pie del tramo conductor.

-          La retirada de la PAT y en cortocircuito, se realiza de forma inversa a su colocación. Primero se desconecta la puesta a tierra que está conectada a la pértiga de bajada de potencial, seguidamente se desconecta el tomo de tierra y por último se retira la pértiga de bajada de potencial.

● Puesta a tierra utilizando la propia estructura metálica

Este es el caso de las torres metálicas de líneas de AT en que la estructura está puesta a tierra, por su base, mediante conexiones a tierra exprofesas para cada torre, y por su parte superior, por el cable de tierra que une todas las torres.


ü  Maniobra para la colocación de las PAT y en cortocircuito de la instalación en descargo

-          El operario protegido con el equipo de protección individual y con cinturón de seguridad subirá a la torre hasta la distancia de seguridad definida por la tensión nominal.

-          Situado en el lugar más idóneo para la colocación de la puesta a tierra, atará la cuerda salvavidas de su cinturón de seguridad e izará por el interior de la torre, con auxilio de la cuerda de servicio, la pértiga aislante y el detector de tensión. Comprobar el correcto funcionamiento de éste.

Protegido con las gafas inactínicas y guantes aislantes, verificará la ausencia de tensión fase por fase y volverá a comprobar el funcionamiento del detector.

-          Conectará el torno de toma de tierra a la estructura metálica cuidando que haga buen contacto.

-          Montará la pinza en el cabezal de la pértiga y la conectará al conductor de fase procurando que el cable de puesta a tierra quede alejado de su cuerpo.

-          Repetirá las mismas operaciones en cada una de las fases.

ü  Retirada de las PAT y en cortocircuito

-          Con la pértiga y protegido como en el caso anterior, el operario retirará una a una las pinzas de los conductores de fase.

-          Desconectará los tornos de toma de tierra de la estructura y bajará todo el material por el interior de la torre.

● PAT y en cortocircuito en Subestaciones y Estaciones Receptoras

Las características de las instalaciones de Estaciones Receptoras y Subestaciones permiten utilizar puestas a tierra fijas o móviles utilizando medios mecánicos que faciliten su colocación.

Entre ellos se encuentran los siguientes:

Puestas a tierra y en cortocircuito fijas unipolares, colocadas con pértigas

Este dispositivo se puede colocar en puntos determinados de la instalación en que usualmente se establece la tierra si existe un apoyo para el soporte de los elementos integrantes de la PAT y en cortocircuito La concepción de este dispositivo sigue la línea de una pértiga de bajada de potencial en que el tramo conductor se sitúa en un soporte-guía que se empuja con una pértiga aislante hasta su contacto con la campana del conductor de la instalación

Este sistema de PAT sólo puede utilizarse en lugares en que la altura del conductor sea tal, que la longitud de la pértiga aislante exigida por la tensión de servicio más el tramo conductor, quede montado antes que la cabeza del tramo conductor rebase el límite de la distancia de seguridad.

Colocación de la PAT

El operario protegido con su equipo de protección individual comprueba el VAT y comprueba la ausencia de tensión.

 

Vuelve a comprobar el VAT.

Empuña la pértiga aislante sin rebasar las marcas de seguridad en el manejo. utilizando los guantes aislantes y engarza el dispositivo bayoneta con el vástago de la barra conductora.

Esta operación se debe realizar sin que la cabeza conductora rebase el límite de la distancia de seguridad al conductor de la instalación en que debe conectar.

Situado el operario en posición conveniente empuja el tramo de bajada de potencial y lo enclava en el contacto tipo embudo situado en el conductor a poner a tierra.

La puesta a tierra del conductor de la instalación queda establecida por medio de la barra conductora cuyo soporte guía inferior está conectado a tierra.

Retirada de la PAT

Con los medios de seguridad previstos en el caso anterior, la maniobra de retirada se realizará actuando inversamente.

CONSERVACIÓN DEL EQUIPO DE PAT

● Pértigas

Las pértigas aislantes requieren un cuidado general: preservarlas de golpes, roces con objetos metálicos y limpiarlas de grasas y otras sustancias que deterioren sus cualidades aislantes. Deben lavarse con agua y detergente suave, dejarlas secar al aire y terminar secándolas con un paño siliconado.

● Pinzas, tornos de conexión y conductores

Las pinzas y tornos de conexión son los elementos de contacto para la conexión del conductor a la instalación. Las caras internas de las mordazas estarán exentas de grasa, pintura o cualquier otra suciedad que impida la buena unión eléctrica pinza-conductor. Deben ser limpiadas cuidadosamente.

La superficie de contacto está prevista para la intensidad de cortocircuito. Cualquier defecto: abolladura, cuarteamiento o rotura que disminuya la superficie de contacto obliga a desecharla para su uso.

La presión de las caras contra los conductores que asegure la buena conexión y la permanencia en su lugar de trabajo, es ejercida por medio de los husillos. Estos deben estar rectos, sin pasos de rosca corridos, ni machacados y deben poder accionarse con facilidad.

El conductor estará protegido contra los roces por una funda de plástico transparente. Su opacidad obligará a ser repuesta por otra en condiciones que permita ver el conductor interior.

El cable está trenzado con finas venas de cobre hasta componer la sección total. La rotura de ellos disminuye la sección necesaria para la corriente de cortocircuito deseada. Esta avería ocurre en especial cuando se arrolla con "cocas" o sufre doblado excesivo en la unión de los terminales. Puntos que se examinarán con especial cuidado. Cualquier tipo de desgaste o roturas parciales que disminuyan la sección obliga a que sea sustituido por otro en condiciones. Están prohibidos los empalmes o soldaduras en los conductores de PAT.

● Conservación y Transporte

Los equipos deben guardarse en lugares protegidos de golpes, choques y roces con otro material duro o cortante que los pueda deteriorar.

Las pértigas aislantes se transportarán dentro de fundas, y se almacenarán sobre soportes adecuados.

 

 

FUENTE:

ENHER: Puesta a tierra en líneas de transporte y subestaciones de AT

 

 


viernes, 24 de febrero de 2023

Protección del riesgo de incendio de origen eléctrico

 


Origen de los incendios en los edificios.


Los dispositivos diferenciales son equipos eficaces que garantizan este tipo de protección, ya que únicamente el nivel de la corriente de fuga permite controlar el riesgo.

Para los esquemas TT, IT y TN-S, el riesgo de incendio de origen eléctrico queda paliado por la utilización de dispositivos diferenciales de 300 mA.

Análisis del riesgo

·         De un estudio realizado por una compañía de seguros contra incendios en entornos industriales y de oficinas en los años 80-90 en Alemania se desprende:

o   Que el coste era muy elevado: varias centenas de millones de euros.

o   Un crecimiento del 600% del importe de los siniestros bastante superior al del PNB (en 20 años > 2 veces el PNB).

La percepción del riesgo de incendio es una necesidad no sólo en el plano de la seguridad sino también en el económico.

El análisis de los fenómenos ha demostrado que el riesgo de incendio de origen eléctrico (que es del orden del 40% de las causas de los siniestros) es una causa importante.

·         Del análisis se derivan 2 causas principales:

o   La 1ª causa importante se debe a creaciones y recorridos de arcos eléctricos en presencia de humedad. Estos arcos sólo pueden desarrollarse con bucles de defectos impedantes (> 0,6 Ω) y aparecen únicamente con defectos de aislamiento o con corrientes parásitas. Es suficiente poca energía para activar este fenómeno (algunos julios), es decir, una corriente de defecto de aislamiento o una corriente parásita 300 mA presentan un riesgo real de incendio

 

Algunos ensayos han demostrado que puede desarrollarse una corriente de fuga de aislamiento de bajo valor (algunos mA) y, a partir de una corriente de 300 mA, generar en un entorno de polvo húmedo una salida de incendio.

o   La 2ª causa está relacionada con los calentamientos no controlados generados por protecciones de canalizaciones mal ajustadas o impedancias de bucle de defecto mal evaluadas (principalmente debidas a la obsolescencia y falta de mantenimiento de la instalación). Las protecciones térmicas que no desempeñan correctamente su función y los calentamientos excesivos debidos a las sobreintensidades o a los cortocircuitos se producen en la instalación y conllevan un incendio.

Normas de instalación

·         La norma de instalación CEI 60364-3 define las diferentes categorías de edificios. Concretamente, en su apartado 322.5, las caracteriza con respecto a los riesgos, es decir:

o   BE2: riesgo de incendio.

o   BE3: riesgo de explosión.

Precisa las exigencias particulares que deben aplicarse, bien para esta categoría de edificios, o bien:

o   En el apartado 422.3.10 de la norma CEI 60364-4-42, la utilización de dispositivos diferenciales con umbral regulado a 500 mA: está en curso una evolución hacia el valor de 300 mA.

o   En el apartado 422.3.13 de la norma CEI 60364-4-42, prohibición de instalación del esquema TN-C.

De forma general, recomienda la utilización de los dispositivos diferenciales para todos los tipos de instalación de BT, como los dispositivos de prevención de riesgos de incendio.

·         El National Electrical Code (NEC) (norma de instalación en EE.UU.) obliga a utilizar GFP*. El esquema TN-S según NEC no permite controlar la impedancia de bucle de defecto de aislamiento (es el caso típico de la segunda causa de defecto que conlleva disparos de incendio). Con este equipo GFP se pretende obtener un disparo rápido antes de que el defecto genere una corriente importante y destructiva. Los ajustes de los umbrales abarcan desde algunos centenares de amperios hasta 1.200 amperios.

*GFP (Ground fault protection): Dispositivo de medida de corrientes homopolares que circulan en caso de fallo en el esquema TN-S (práctica americana).


Bucle de defecto mal controlado en un esquema NEC.


Protección de personas con dispositivos diferenciales

 

sábado, 18 de enero de 2020

Seguridad de funcionamiento en cuadros eléctricos de Baja Tensión ( y Parte 2ª)




Este post es continuación de: “Seguridad de funcionamiento en cuadros eléctricos de Baja Tensión (Parte 1ª)”



La seguridad y las conexiones

Puesto que un cuadro eléctrico tiene un gran número de conexiones es importante interesarse en los fallos que pueden provocar.

Se tiene un fallo de conexión cuando ésta no transporta la energía eléctrica para la que ha sido dimensionada. En este caso, se produce un calentamiento local que puede provocar la destrucción del aparato y/o de los cables.

La importancia de controlar bien los problemas de las conexiones se ilustra en la figura 7.

La mayor parte de las causas de no disponibilidad se debe a diversos fallos (acometidas, aparamenta...). La parte debida a las conexiones no es despreciable.

Conviene distinguir las conexiones realizadas en fábrica de las realizadas «in situ»; estas últimas, estadísticamente, son las que más fallan.

De la práctica se deduce que la seguridad puede ser notablemente mejorada por:

     superficies de contacto bien dimensionadas (recubrimiento),
     estado cuidadoso de estas superficies (planas, limpias),
     un par de apriete adaptado a los materiales.



Figura 7: Las no-disponibilidades debidas a las conexiones representan una parte no despreciable de las causas de no disponibilidad del sistema.


La seguridad y los arcos eléctricos

         No-disponibilidad debida a los arcos

En los cuadros, los arcos eléctricos pueden deberse a causas muy diversas, por              ejemplo, la intrusión de pequeños animales (ratas y hasta reptiles), la presencia de objetos olvidados en los trabajos de mantenimiento, la degradación de los materiales por el calor, o incluso, los depósitos de polvo conductor.

Los daños debidos a los arcos son a menudo importantes. Suponen un tiempo de parada que puede alcanzar algunos centenares de horas para un cuadro «ordinario». En tanto que, para un cuadro «mejorado», este valor se hace despreciable, puesto que estas paradas quedan limitadas solamente al tiempo de reordenación de la distribución (apriete de los cables, limpieza de las superficies carbonizadas...) o sea, aproximadamente una hora. Para evitar esta no-disponibilidad, conviene actuar sobre los tres puntos siguientes:

     riesgos de aparición de los arcos,
     duración del arco,
     propagación de los arcos eléctricos dentro del cuadro.

Aparte de que estas acciones llevan a reducir el tiempo de reparación, tienden, también a disminuir la importancia de los desperfectos debidos a los arcos.

         Evitar la aparición de los arcos eléctricos

Más vale prevenir que curar, y por tanto, actuar sobre las causas de la aparición de los               arcos eléctricos, así:

     los cebados de arcos por perforaciones dieléctricas no se producen, si:

– se eligen bien los materiales,
– se respetan las líneas de fuga y las distancias de aislamiento.

    la penetración de objetos o cuerpos extraños, incluido polvo conductor y la entrada de pequeños animales son el origen de numerosos arcos eléctricos en los armarios BT. Para evitarlos, las envolventes deben de estar pensadas:

– estudio de la forma,
– elección del IP,
– colocación de filtros...

     después de la ruptura (caso de un cortocircuito o de una sobrecarga) salen a presión del aparato de protección gases ionizados. Estos gases pueden provocar un cebado, por ejemplo en un juego de barras que se halle en su proximidad. Este riesgo se evita con una estructura bien pensada y/o con pantallas juiciosamente dispuestas,

     una conexión defectuosa puede provocar la aparición un arco. Para evitarlo, las conexiones deben estar adecuadamente apretadas (ver § «la seguridad y las conexiones»).

         Limitar la duración del arco

Conviene reducir al máximo el tiempo de arco para limitar los daños que ocasiona. A tal efecto se pueden tener en cuenta diversas soluciones:

    regular al mínimo el ajuste de «retardo» en los interruptores automáticos (protección contra los cortocircuitos), pero manteniendo la selectividad. Estos tiempos denominados de «corto-retardo», destinados a conseguir una selectividad cronométrica, retardan la desconexión de los interruptores automáticos en caso de cortocircuito y con ello alargan la duración del arco.

Hay que destacar que, cuando puede emplearse la selectividad lógica, constituye la    mejor solución, por cuanto permite una selectividad absoluta con retardos mínimos,            cualquiera que sea el nivel de la distribución.

    emplear aparatos limitadores Estos aparatos cortan muy rápidamente las corrientes de cortocircuito, limitando así la corriente de defecto. Esto tiene el efecto de reducir la duración del arco y con ello limitar los efectos térmicos. Ver post: Interruptores automáticos limitadores de corrientes de cortocircuito, en el siguiente link:

     Escoger una protección con un tiempo «de caída» importante (y un aparato que guarde en memoria los defectos transitorios). El arco tiene la particularidad de ser un defecto transitorio por dos razones:

– por una parte, un arco puede apagarse rápidamente por la disposición de los elementos en el cuadro. Pero los gases ionizados que se generan pueden provocar recebados en otras partes con tensión. Se pueden producir muchas secuencias de extinción y de recebado,

– por otra parte, su impedancia varía en función de su velocidad de desplazamiento y de los obstáculos que encuentra.

Sin embargo, cada vez que aparece, todo el equipamiento sufre diferentes esfuerzos que, además, suelen sumarse.

La respuesta a este problema se halla en los sistemas de protección que integran el defecto en el tiempo: cuando aparece un defecto y después desaparece (o pasa por debajo del umbral antes de la desconexión del aparato de protección) esta «información», en tiempo y en intensidad, debe conservarse a nivel de la protección para provocar una desconexión si el defecto se repite, o si se presentan breves sobrecorrientes. Así, un interruptor automático BT puede guardar en su memoria el cortocircuito y no «reinicializarse» más que progresivamente (figura 8).



Figura 8: Un interruptor Masterpact de tipo «abierto» (Schneider Electric)
dotado de una unidad de control STR 68 mantiene temporalmente
en memoria los cortocircuitos.

         Impedir la propagación en el cuadro

Las leyes de la física hacen que el arco se aleje de su origen y se desplace rápidamente.

Al objeto de reducir las consecuencias para la explotación, el arco no debe extenderse a todo el cuadro. Conviene controlar el arco durante toda su duración:

     tabicando completamente las diferentes zonas del cuadro; los tabiques y travesaños aislantes evitan que el arco, por sí mismo o por sus gases ionizados, se propague, o creando trampas de arco que hagan posible su extinción, tales como:

– envolver el juego de barras con materiales aislantes,
– geometrías del JdB que alarguen el arco.

La seguridad y las «opciones» del cuadro

La forma de acceder a las conexiones (por delante, o por detrás), el modo de instalación de los aparatos (fijo o seccionable) y el grado de protección son otras tantas de las opciones posibles en la realización y/o la compra de un cuadro BT.

Todas estas posibilidades de elección son importantes para la disponibilidad de la energía en una salida determinada.

Si comparamos la forma 1 «aberturas no tapadas» con una forma 2 «aberturas de acceso de los cables tapados» de la figura 9.


Figura 9: Las «formas» definidas por las normas CEI
60 439 y EN 60 439 definen la delimitación de las
zonas dentro de un cuadro

La expresión abreviada «aberturas de acceso de los cables tapados» significa que el usuario ha tenido el cuidado de hacer pasar los cables a través de un fondo de chapa provisto de pasa-cables.

Nota: esta disposición se considera en el empleo de una forma al menos igual a la forma 2.

Con este ejemplo es fácil comprender que una elección juiciosa de la forma mejora la disponibilidad, pues afecta a:

– la probabilidad de aparición de defectos (hace imposible la entrada de roedores),
– la propagación de un arco (presencia de una barrera).

Para una buena disponibilidad es por tanto interesante prever un cierre de los cuadros BT (forma 3 figura 9) y aún más a nivel de las conexiones de los cables exteriores (forma 4 figura 9) por cuanto, como se ha visto antes, éstas son el origen de la mayor parte de los fallos (ver § «la seguridad y las conexiones»).

         Conexiones por delante o por detrás

El lugar reservado al equipamiento eléctrico, durante el diseño de los locales, condiciona muy a menudo el tipo de conexiones a realizar en el cuadro. Esta exigencia influye sobre la disponibilidad.

Un cuadro con las conexiones por delante es, a menudo, de difícil acceso, lo que provoca tiempos de reparación importantes comparados con la doble accesibilidad obtenida con una conexión por detrás (figura 10).


Figura 10: Un buen compromiso entre la mantenibilidad y la superficie ocupada puede conseguirse con un cuadro con el conexionado por la parte delantera y con un pequeño pasillo de servicio por la parte posterior

Hay que destacar que la no-disponibilidad de un cuadro que tiene las conexiones por delante es todavía más importante si los aparatos se han montado «fijos» y se necesitan herramientas para desmontarlos.

Para mejorar la facilidad de mantenimiento de un cuadro con conexiones por delante, previsto para quedar adosado a una pared, conviene prever un estrecho pasillo técnico
por detrás.

         Fijo o seccionable

La disponibilidad puede mejorarse con la elección de un aparato seccionable. A parte del hecho de que su mantenimiento es más rápido, es necesario también considerar que no tiene influencia alguna en las salidas próximas.

En efecto, el seccionamiento se hace sin carga (circuito abierto), pero con tensión, con lo que no es necesario cortar aguas arriba e interrumpir así la alimentación de otras salidas en paralelo.
Sin embargo, la opción «seccionable» puede no presentar ventajas cuando los cortes son frecuentes (fuentes poco fiables, cables de alimentación únicos y con riesgos...), o cuando, debido a un mantenimiento muy fácil, no se influye en las otras salidas.

Por el contrario, en el caso de un cuadro con conexiones por delante de la forma 2 figura 9, el interés de utilizar interruptores automáticos «seccionables» es evidente.

         Grado de protección (figura 11)

Sólo se consideran en este párrafo las dos primeras cifras características del IP (penetración de cuerpos sólidos y de líquidos).

La primera cifra indica el tamaño máximo de los objetos o de las partículas susceptibles de penetrar en el cuadro y limita con ello el tamaño de acceso a las partes con tensión.

Esta cifra (del 1 al 6) es tanto más alta cuanto más pequeño es el tamaño.

La segunda cifra se refiere a los líquidos e indica el nivel de estanqueidad obtenido por:

    tejadillos, casquetes, o pasos en zig-zag contra las proyecciones verticales u horizontales de líquidos,

   juntas y dispositivos apropiados que permiten conseguir una estanqueidad total para que las envolventes puedan estar sumergidas.

                


En conclusión, cuanto mayores sean las dos primeras cifras características del IP, mejor será la protección.

Sin embargo, todos los aparatos eléctricos se calientan y la mayor parte tienen un límite térmico.
Por tanto una estanqueidad excesiva se opone a una buena ventilación del cuadro, por lo que puede ser nefasta para el buen funcionamiento de su aparamenta.

Esto es así, a menos que se prevea la evacuación de las calorías y/o se haga una buena elección de los aparatos.

El entorno, más o menos exigente, y las cualidades de los componentes del cuadro fijan la elección del grado de protección. Los niveles de protección requeridos, según el tipo de locales, se recogen en la figura 12.


Figura 12: Ejemplos de grados de protección mínimos 
(según NF C 15-100 y la guía práctica UTE C 15-103).


La seguridad y la salida a motor en rack extraible-seccionable

En las industrias de procesos se utilizan numerosos cuadros MCC, denominados «de racks seccionables» (figura 13).

Normalmente, en los casos de mando de motores se exige una buena continuidad de la explotación. El rack extraíble es la solución porque permite un mantenimiento fácil y rápido: una salida defectuosa se reemplaza inmediatamente por un equipo idéntico, manteniendo el cuadro con tensión.


Figura 13: Vista de detalle de un cuadro BT del tipo
MCC con racks extraíbles (modelo MB400 – Schneider Electric).

Un rack que alimenta un motor puede estar constituido por un conjunto fusible-contactor-relé térmico, o por un conjunto interruptor automático-contactor-relé térmico.

En cuanto a la disponibilidad, estas dos configuraciones son prácticamente iguales en funcionamiento normal, pero difieren mucho en caso de fallo del contactor.

En efecto, cerca del 20% de los fallos de las salidas se deben a los contactores (los contactos quedan pegados) y con el inconveniente añadido de la extracción de un cajón con el contactor defectuoso. Es entonces necesario abrir el circuito de potencia; lo que es fácilmente posible con una asociación interruptor automático-contactor, pues basta con abrir el interruptor automático.

En el otro caso (asociación fusibles-contactor) es necesario cortar la tensión al nivel de interruptor general..., y todas las otras salidas de motor quedan entonces cortadas.

La seguridad y los auxiliares de control y mando

Los fallos de los elementos auxiliares son los de los relés, las conexiones o su alimentación.

La instalación del cableado, hilo a hilo, de estos elementos auxiliares es larga y está sometida a los errores de los montadores, lo que puede originar cualquier tipo de fallo.

La solución pasa por implementar las tarjetas o módulos de control-mando unidas con cable-cinta de conexión o con conexiones digitales normalizadas. Estos elementos centralizan las informaciones y permiten realizar distintos esquemas de mando.

Las modificaciones de estos esquemas se efectúan, simplemente, configurando estas tarjetas o por la asociación de nuevos módulos.

Con esto se consiguen muchas ventajas:

·         ganancia de tiempo de instalación,
·         mejor fiabilidad, suprimiendo los errores de cableado,
·         tiempo de reparación limitado al tiempo de cambio de una tarjeta o módulo,
·         fácil evolución del sistema.




FUENTE:

Scneider Electric: Garantía de funcionamiento y cuadros eléctricos BT. (Philippe Romanet-Perroux)