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domingo, 26 de marzo de 2023

HEWITT, Peter Cooper


HEWITT, Peter Cooper

• 5 de mayo de 1861, New York (USA).

† 25 de agosto de 1921, Neuilly (Francia).

 

Ingeniero estadounidense que inventó, en 1895, la lámpara de vapor de mercurio y, en 1902, el rectificador de vapor de mercurio que se utilizaría durante muchos años para transformar la corriente alterna en corriente continua en la tracción eléctrica.

Estudió en el Instituto de Tecnología Steven de la Universidad de Columbia. Heredero de una gran fortuna, su padre había fundado la Cooper Union (una sociedad de estudios históricos), era Senador de los EE. UU. y había sido Alcalde de Nueva York.

Cooper consagró su vida a la investigación científica en ramas muy diversas: tubos de vacío (válvulas), telegrafía sin hilos (radio), inventó un procedimiento que perfeccionaba la soldadura eléctrica y realizó estudios en hidroaviones y helicópteros.

Pertenecía a multitud de Consejos de Administración de Empresas metalúrgicas, mineras y también de ferrocarriles, y fue Presidente de varias Sociedades filantrópicas.

Su descubrimiento más conocido es la lámpara de vapor de mercurio (1895); más tarde, en 1902, inventaría el rectificador de vapor de mercurio.

Fundó con George Westinghouse la compañía Westinghouse - Cooper Hewitt para desarrollar y fabricar sus inventos. En sus últimos años estudió el efecto de los materiales fluorescentes para transformar las radiaciones ultravioletas de la descarga del mercurio en radiación visible.

Murió el 25 de agosto de 1921 en el hospital americano de Neuilly, Francia, a consecuencia de una neumonía que finalizó en una operación intestinal.

Doctor Honoris Causa de las Universidades de Columbia (1905) y del Rutger College (1916).

 


HERTZ, Heinrich Rudolf


HERTZ, Heinrich Rudolf

• 22 de febrero de 1857, Hamburgo (Alemania).

† 1 de enero de 1894, Bonn (Alemania).

 

Físico alemán. Hábil experimentador, construyó un circuito resonante con una cámara de chispas con el que descubrió en 1885 las ondas electromagnéticas que predecían las ecuaciones de Maxwell, demostrando también las propiedades de reflexión de estas ondas y midiendo la longitud de onda de las mismas.

Cuando finalizó el bachillerato, se fue primero a Frankfurt para estudiar Ingeniería, pero tenía dudas sobre la carrera que prefería: Ingeniería o Física. Al año siguiente se fue al Politécnico de Dresde y pasó a continuación un año en el servicio militar en los ferrocarriles de Berlín. En 1877 se trasladó al Politécnico de Munich para estudiar Ingeniería, pero seguía sin estar convencido de su vocación. Finalmente, decidió ir a Berlín para estudiar Física, donde fue alumno de Helmholtz y Kirchhoff.

Al llegar a Berlín, Hertz se presentó a un premio para resolver un problema sobre la inercia eléctrica, que ganó. Helmholtz había sugerido el problema y le gustó el desarrollo de Hertz; es por ello que le animó a que se presentara a otro premio que ofrecía la Academia de Berlín, para comprobar experimentalmente una de las sugerencias de las teorías de Maxwell, pero Hertz no se atrevió en aquel momento. Después de acabar su tesis doctoral, que le llevó solamente tres meses, se quedó como ayudante de Helmholtz en el Instituto de Física de Berlín, puesto en el que permaneció hasta 1880, que aceptó un puesto de investigador en la Universidad de Kiel, debido al traslado de Max Planck. Como esta universidad no disponía de un laboratorio adecuado, Hertz se concentró en el trabajo teórico sobre Metereología, unidades eléctricas y magnéticas, y la teoría de Maxwell.

En el año 1885 Hertz se traslada a Karlsruhe como Catedrático de Física. Mientras estaba en Karlsruhe, Hertz se casó y publicó nueve artículos importantes sobre descarga en gases y radiación electromagnética; de hecho, en 1887, mientras investigaba las descargas eléctricas en los gases, Hertz descubrió que la presencia de luz ultravioleta cambiaba la tensión a partir de la cual se producen las descargas entre dos electrodos metálicos. El fenómeno fue conocido después como efecto fotoeléctrico, porque la luz y otras formas de energía electromagnética de alta frecuencia provocaban la emisión de electrones por los metales (sin embargo, las ramificaciones y estudios de este efecto los harían otros).

En 1888, y por sugerencia de su antiguo maestro Helmholtz, montó un circuito eléctrico oscilante que se descargaba entre dos esferas metálicas separadas por un espacio de aire. Cada vez que el potencial alcanzaba un máximo en una dirección u otra, saltaba una chispa entre las esferas. Con la chispa oscilante, las ecuaciones de Maxwell predecían que podían generarse ondas electromagnéticas; cada oscilación debía producir una onda, de modo que la radiación sería de una longitud de onda extremadamente larga. Hertz utilizó como dispositivo de detección para descubrir la presencia posible de tal radiación, una sencilla espira acabada en dos pequeñas esferas; observó que cuando saltaba una chispa en el circuito oscilante, saltaban también pequeñas chispas entre las esferas de la espira detectora; al colocar la espira detectora por diversos lugares de la habitación del laboratorio, pudo explicar el aspecto de las ondas y calcular su longitud de onda, que comprobó que era de 66 cm., lo que representaba ser un millón de veces más elevada que la longitud de onda visible. Comprobó que estas ondas tenían componentes de campo eléctrico y magnético. De este modo demostró la existencia de las ondas electromagnéticas que había sugerido Maxwell en 1873.

En Inglaterra, Lodge confirmó los experimentos de Hertz, y Righi, en Italia, demostró la relación de las ondas hertzianas con la luz. Este trabajo de Hertz le consagró mundialmente y todas las universidades le ofrecieron trabajo; Berlín quería que sucediera allí a Kirchhoff, pero en diciembre de 1888 se fue como catedrático de Física a Bonn como sucesor de Clausius (también tuvo ofertas de la universidad americana Clark y de la universidad de Graz para sustituir a Boltzmann). En Bonn, vivió en la misma casa en la que había estado Clausius. Aquí tuvo como ayudante de investigación a Philipp Lenard, quien más tarde ganaría el Premio Nobel. Aquí publicó más artículos científicos y libros de Electromagnetismo y Mecánica.

Debido a un envenenamiento crónico de la sangre, murió, desgraciada[1]mente para la ciencia, antes de cumplir los treinta y siete años.


jueves, 16 de marzo de 2023

Los inicios de las Grandes potencias y altas tensiones

 

HENRY, Joseph


HENRY, Joseph

• 17 de diciembre de 1797, Albany, New York (USA).

† 13 de mayo de 1878, Washington D. C. (USA).

 

Físico norteamericano que enunció el principio de inducción magnética a la vez que Faraday. Inventó el relé, que hizo posible la construcción del telégrafo por Morse. Trabajó con electroimanes y dio a conocer el principio de la autoinducción.

Su vida es paralela en muchos aspectos a la de Faraday. De familia humilde, a los trece años fue aprendiz de relojero. Pagando su propia instrucción, estudió en la Albany Academy, en la que fue profesor de ciencias desde 1826.

En 1825, un zapatero inglés, llamado William Sturgeon, sacó provecho de los trabajos de Oersted construyendo un electroimán, para lo cual enrolló dieciocho vueltas de hilo de cobre alrededor de una barra de hierro dulce doblada en forma de herradura. Henry se enteró, en 1829, de la construcción de este electroimán y creyó que podría mejorarlo. Para ello utilizó un devanado con más espiras de cobre que tuvo que aislar (en esa época no se conocían bien los aislantes), para lo cual utilizó la enagua de seda de su mujer. Efectivamente, consiguió, en 1831, un electroimán con una potencia noventa veces superior al de Sturgeon.

En 1832 le nombraron catedrático de la Universidad de Princeton. En 1835, haciendo experimentos con electroimanes, inventó el relé electromagnético y planteó la idea de que podía utilizarse para mandar información a distancia, realmente estaba asentando el principio del telégrafo, que patentaría más tarde Morse en 1844 (de hecho, Henry ayudó a Morse sin reservas, ya que éste carecía de formación científica).

Henry, estando en la Academia de Albany, también descubrió en agosto de 1830 (aunque no publicó sus resultados) el principio de inducción magnética, adelantándose a Faraday, pero fue éste el que lo publicó en 1831, y tiene por ello el mérito de su descubrimiento.

Analizó el fenómeno de la autoinducción, en 1834, adelantándose en este caso a Faraday. En 1846 se creó la Institución Smithsonian, y Henry fue elegido primer secretario, revelándose como un administrador científico de primera clase. Hizo que la institución fuera un foro de ciencia y animó a que hubiera una comunicación científica a escala mundial.

También fomentó la creación de nuevas ciencias en EE. UU. Por ejemplo, se interesó por la Metereología y aplicó el telégrafo para obtener informes de las condiciones climatológicas de toda la nación. El Observatorio Metereológico de los Estados Unidos se fundó basándose en el sistema que él había planteado.

En homenaje a su figura, el Congreso Internacional de Electricidad del año 1893, celebrado en Chicago, acordó que la unidad de autoinducción llevase el nombre de henrio.