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martes, 8 de marzo de 2022

Diferencias entre materiales aislantes y dieléctricos

 


Circuito equivalente de un dieléctrico con pérdidas de energía y corriente de fuga


Aislante eléctrico es toda substancia de tan baja conductividad, que el paso de corriente a través de ella puede ser despreciado. La corriente que pasa a través del aislante se llama “corriente de fuga”. La intensidad de ésta, que puede ser tolerada, determina la clase de material que puede utilizarse como aislante. Las medidas se expresan generalmente por la resistencia de aislamiento en megohm; para los aislantes debería ser normalmente mayor de un megohm-centImetro.

Un dieléctrico es un medio que tiene la propiedad de que la energía requerida para establecer en él un campo eléctrico (solicitación dieléctrica) es recuperable, en su totalidad o en parte, como energía eléctrica. El establecimiento del campo o la aplicación de la tensión van acompañados por corrientes de desplazamiento o de carga. El vacío es el único dieléctrico perfecto conocido; tiene conductancia cero. Los materiales aislantes son dieléctricos imperfectos, y cuando están sometidos a una tensión, presentan: 1º corrientes de desplazamiento; 2º  absorción de corriente, y 3º paso de corriente de conducción.

El circuito equivalente de un dieléctrico puede representarse en la forma indicada en la figura. El circuito dieléctrico consta de dos ramas en paralelo que representan, respectivamente, las componentes capacitiva y óhmica de la corriente. El condensador C representa la permitancia, y la resistencia R1 la pérdida por absorción de corriente del dieléctrico; la resistencia R2 representa la componente óhmica de la corriente de fuga. En un dieléctrico perfecto, R1, seria nula y R2 tendría un valor infinito. En la práctica, estas dos resistencias pueden combinarse en una sola resistencia, conectada en serie o en paralelo con C, siempre que se elija un valor adecuado. Los valores de C, R1 y R2 no son constantes, sino que dependen de la temperatura, la frecuencia y la tensión del dieléctrico.


domingo, 6 de marzo de 2022

¿Qué es la electricidad y cómo se produce?

 

La Humanidad conoció desde un principio algunos efectos de la electricidad: el rayo que, sin duda, tantas veces la aterrorizó.

Durante el siglo XVIII, la electricidad sirvió como juguete de salón.

En el XIX, fue sometida a un tratamiento más científico; y en el XX, se convirtió en motor del progreso. Pero ¿qué es la electricidad?


Todo átomo está compuesto de un núcleo formado por protones (con carga eléctrica positiva) y neutrones (sin carga eléctrica). Alrededor del núcleo giran los electrones (con carga eléctrica negativa).

En cada átomo existen tantos protones como electrones y, como las cargas negativas de los electrones tienen el mismo valor que las cargas positivas de los protones, éstas se compensan, de forma que, en principio, un átomo es eléctricamente neutro.


Pero puede ocurrir que los átomos de un cuerpo ganen o pierdan electrones. Por ejemplo, al frotar una barra de vidrio con un paño, algunos electrones de los átomos del vidrio pasan al paño y la barra queda cargada positivamente.

Si se pierde el equilibrio entre protones y electrones, el cuerpo queda cargado eléctricamente: si es por exceso de electrones, ese cuerpo tiene un estado eléctrico o potencial negativo. Si es porque ha perdido electrones, tiene un estado eléctrico o potencial positivo.


Históricamente se dice que, cuando un cuerpo tiene un «potencial menor» que otro cuerpo, el movimiento de cargas eléctricas se produce desde el de mayor potencial negativo al de menor potencial, igual que el agua cae desde un punto más alto a .otro más bajo.

Es lógico este movimiento, pues, para restablecer el equilibrio, el cuerpo con exceso de carga eléctrica negativa debe ceder parte de ella al que tiene defecto.


Por esto, si tomamos una pila con dos polos (uno positivo y otro negativo) y los unimos con un conductor, se producirá una circulación de electrones del polo — al polo +, a la que se llama corriente eléctrica, si bien se le atribuye convencionalmente el sentido justamente opuesto, es decir, del polo + al polo — .



 

En efecto, los átomos de un buen material conductor tienen un electrón libre que está orbitando en el exterior de los demás y que puede ser separado de su átomo. Así, los electrones libres pueden ir de un átomo a otro a través del metal. Y, cuando se conecta un cable, los electrones libres del alambre marchan de un extremo al otro del mismo.

Para que se mantenga esta circulación de electrones, es necesario mantener esa diferencia de potencial, ese «desnivel eléctrico». Eso se consigue con un generador.

Las pilas y las dinamos dan lugar a una corriente continua: los electrones se mueven en un sentido único.

Por el contrario, en las Centrales Eléctricas se produce una corriente alterna: los electrones cambian de sentido constantemente (cien veces por segundo).

 


En 1820, el investigador Oersted observó que, cuando pasa la corriente eléctrica por un hilo metálico colocado paralelamente a una brújula, la aguja de ésta se mueve. Dedujo de ello que la corriente eléctrica produce un campo magnético.

 



En 1821, Faraday demostró el fenómeno opuesto; es decir, que un campo magnético, al variar, produce una corriente eléctrica.

En efecto, si se mueve un imán cerca de un hilo metálico en espiral o en bobina (que no está conectado a ninguna pila), circula electricidad por él. Ocurre lo mismo cuando se mueve o deforma la bobina, dejando fijo el imán. Esta circulación de electricidad recibe el nombre de corriente inducida.


Este descubrimiento, tan simple en apariencia, es la base de las grandes centrales eléctricas: se trata de mover grandes bobinas en las proximidades de grandes imanes. El movimiento se consigue con agua o vapor, que hacen girar las paletas o álabes de una turbina, la cual, a su vez, hace girar una gran bobina en el interior de un campo magnético.

 



En las Centrales Hidráulicas, la turbina -- que puede ser de distintos tipos -- está compuesta fundamentalmente por un «caracol», en el que entra y por el que circula el agua, y por un rotor de paletas o álabes, que son movidos por ésta.

 



Las Centrales Térmicas (que pueden ser de carbón, de fuel-oil, de gas o nucleares) son análogas a las hidráulicas, pero en ellas los álabes de la turbina son movidos por vapor a presión producido por el calentamiento del agua.

En ambos casos, el eje de la turbina va unido a un generador eléctrico que, al dar vueltas, produce la corriente eléctrica.

 


La energía eléctrica, junto a otras ventajas, tiene fundamentalmente la facultad de interconversión.

Es decir, la energía eléctrica puede convertirse en:

       -        Energía calorífica (hornos, cocinas, termos, etc.).

       -        Energía química (cargado de baterías, electrolisis).  

       -        Energía mecánica (motores de todo tipo).

       -        Energía lumínica (iluminación, rayos láser).

Y, además, puede obtenerse energía eléctrica de:

       -        La energía mecánica (alternadores, dinamos, grupos electrógenos autónomos).

       -        La energía química (pilas, baterías).

       -        La energía lumínica (células fotoeléctricas).

       -        La energía calorífica (pares termoeléctricos).


viernes, 18 de febrero de 2022

Protección de los juegos de barras

 



Los juegos de barras pueden protegerse por el sistema de selectividad lógica o por una protección diferencial de alta impedancia.

Ver artículos: “Selectividad lógica”  y  “Estudio de la protección diferencial de alta impedancia” 


Protección de un juego de barras por selectividad lógica (Figura 1)


Figura 1: Protección de un juego de barras por selectividad lógica

Se consigue una selectividad lógica entre la entrada A y las salidas D1 y D2. Se supone que la selectividad con las protecciones aguas abajo impone una temporización de 0,7 s en las líneas de salida.

La duración de la demora lógica se limita a 200 ms después de la temporización de la protección de las salidas. Esto permite que la protección de entrada funcione como respaldo de una protección aguas abajo defectuosa.

En A se instala una protección de respaldo, para intervenir en caso de mal funcionamiento de la señal de demora lógica, se programa su temporización para obtener una selectividad cronométrica con las líneas de salida.

- Defecto en ①

La protección en D1 emite una orden de demora lógica a la protección en A.

El disyuntor D1 se dispara después de su temporización de 0,7 segundos.

En caso de fallo de la protección en D1 o del disyuntor D1, la protección en A se activa después de la duración de la demora lógica, es decir, 0,7 + 0,2 = 0,9 segundos.

- Defecto en ②

El disyuntor A dispara después de su temporización de 0,1 segundos.

En caso de fallo de la señal de demora lógica (acción intempestiva), la protección de respaldo se activa después de su temporización de 1 segundo.

Este sistema de protección es simple y económico.

Protección de un juego de barras por protección diferencial de alta impedancia (Figura 2)

 


Figura 2: Protección de un juego de barras por protección diferencial de alta impedancia

La protección diferencial compara la corriente que entra por la fuente con la suma de las corrientes que salen por las salidas, si la diferencia es cero, el juego de barras no tiene defectos. De lo contrario, estaría con defecto.

La activación de la protección es instantánea. En A se instala una protección de máxima corriente temporizada para intervenir en caso de fallo de la protección diferencial.

Se supone que la selectividad con las protecciones aguas abajo impone una temporización de 0,7 s en las líneas de salida, por lo que la protección de respaldo en A se temporiza en 1 s para respetar el intervalo de selectividad cronométrica.

Para hacer más confiable el sistema de protección, se deben instalar transformadores de corriente específicos para la protección diferencial.

Este sistema de protección es rápido (instantáneo), en cambio es más caro que el sistema de selectividad lógica.


 

 

 

 

 




Protección de redes eléctricas