Los interesados en el libro contactar con: imseingenieria@gmail.com

martes, 8 de enero de 2019

Principios de funcionamiento de las máquinas de corriente continua (y Parte 2ª)





PROBLEMAS DE CONMUTACIÓN EN MÁQUINAS DE C.C.

La reacción del inducido

La distorsión del flujo magnético en una máquina c.c. en la medida que la carga se va incrementando se denomina REACCIÓN DEL INDUCIDO, y es consecuencia de la interacción resultante entre el campo magnético de excitación (estátor) y el originado por el devanado del inducido (rotor) al circular por éste una corriente.


Figura 9: Reacción del inducido


Esquema de la reacción del inducido


Figura 10: Esquema de la reacción del inducido

Leyenda de la figura 10:

(1) Máquina en vacío (sin reacción de inducido)

Cuando la máquina trabaja en vacío, solamente actúa el devanado de excitación de los polos del estátor. La f.m.m. producida por el devanado de excitación es constante y máxima debajo de cada polo y decrece rápidamente en el espacio interpolar hasta hacerse cero en el plano neutro magnético.


Figura 11: Curva de inducción magnética en vacío

Teóricamente, la curva de la inducción magnética debería tener una amplitud constante y de diferente signo debajo de cada polo y ser nula en el espacio interpolar, pero debido a los flujos de dispersión que aparecen en los cuernos polares se obtiene una forma ligeramente trapezoidal.

(2) Campo debido a la corriente en el inducido

Por el hecho de circular una corriente por las bobinas del inducido se genera una f.m.m. que dará lugar a un campo magnético tal como indica la figura 12.


Figura 12: Campo debido a la corriente en el inducido

(3) Conexión de una carga (distorsión por la reacción del inducido)

El efecto de conectar una carga al circuito inducido del motor, provoca que circule una corriente por el mismo que producirá un campo magnético propio que se combinará con el campo magnético de excitación de la máquina. La distorsión del flujo magnético en una máquina de c.c. en la medida en que la carga se va incrementando se denomina reacción del inducido.



Figura 13: Curva de inducción magnética en carga


(4) Superposición de las curvas de inducción mostrando el efecto de la reacción de inducido


Figura 14: Flujo y fuerza magnetomotriz frente a las caras polares en una
máquina de c.c. En aquellos lugares donde las fuerzas magnetomotrices
se restan, el flujo sigue de cerca a la fuerza magnetomotriz neta en el
hierro; pero en aquellos puntos en donde las fuerzas magnetomotrices
se suman, la saturación limita el flujo presente. Nótese también que el
punto neutro del rotor se ha desplazado.

Problemas que origina la reacción de inducido


1.-  Provoca el desplazamiento del plano neutro magnético donde se sitúan las escobillas

En las figuras 15, 16, 17, 18 y 19 se representa la evolución de la reacción del inducido en un generador de c.c.


Figura 15: Inicialmente, el flujo del polo está
uniformemente distribuido y el plano neutro
magnético es vertical


Figura 16: Efecto del entrehierro en la distribución
del flujo frente al polo


Figura 17: Campo magnético que resulta en el
inducido cuando se conecta una carga
a la máquina.


Figura 18: Se muestran los flujos, tanto del rotor como
de los polos, indicando los puntos en donde tales flujos
se suman o se restan.


Figura 19: Flujo resultante frente a los polos. El plano
neutro se ha desplazado en la dirección del movimiento.

Cuando la máquina trabaja en vacío, el plano neutro magnético coincide con el plano neutro geométrico o plano medio entre polos.

Sin embargo, cuando circula corriente por el inducido hay desplazamiento respecto el centro geométrico que depende de si la máquina trabaja con motor o generador:

o   Si la máquina actúa como generador, el plano neutro magnético se desplaza en la dirección de la rotación.
o   Si la máquina actúa como motor, el plano neutro magnético se desplaza en la dirección opuesta a la rotación.

Si las escobillas se han situado en el plano neutro magnético para cortocircuitar los conductores que en vacío no tienen la f.e.m. inducida, al conectar una carga a la máquina se producirán fuertes chispas en las escobillas ya que los conductores que ahora se cortocircuitan si tienen una f.e.m. debido al desplazamiento que se produce en el plano neutro por la reacción de inducido.

2.-  Aumenta la inducción en la mitad de un polo y lo disminuye en la otra mitad.

3.-  Disminuye el flujo principal.

4.-  Determina una caída de tensión.

5.-  Aumenta las pérdidas en el hierro.

6.- Aumenta la tensión entre delgas continuas en el colector, originando chispas en el propio colector.

7.- La reducción del flujo comporta una disminución de la fuerza electromotriz inducida.

Soluciones:

Desplazamiento de las escobillas

Se utiliza para reducir las chispas de las escobillas, causados por el desplazamiento del plano neutro y los efectos provocados por el golpe inductivo L · di/dt .

No es una solución total pues tiene varios inconvenientes asociados:
  • El plano neutro se mueve con cada cambio de carga y la dirección del desplazamiento cambia de sentido cuando la máquina funciona como motor o como generador. Esto obliga a que alguien ajuste las escobillas en cada cambio de carga.
  • Desplazar las escobillas puede reducir las chispas, pero agrava el efecto de debilitamiento de flujo en la reacción de inducido de la máquina.

Hoy en día este método sólo se usa en máquinas muy pequeñas que giran siempre en la misma dirección y solamente se hace porque las mejores soluciones al problema sencillamente no son económicas para motores tan pequeños.

Polos de conmutación o interpolos

Permiten eliminar totalmente las chispas de las escobillas, tanto debido al desplazamiento de la línea neutra (reacción de inducido) como por motivo del golpe inductivo durante la conmutación.

Los polos de conmutación son pequeños núcleos que se colocan en la línea neutra teórica, que van provistos de un devanado que se conecta en serie con el inducido y que producen un campo magnético opuesto al de la reacción de inducido.


Figura 20: Disposición de los polos de conmutación

Estos polos no modifican en ninguna otra forma el funcionamiento de la máquina, porque son tan pequeños que sólo afectan a los pocos conductores sometidos a la conmutación.

Proceso de actuación de los polos de conmutación


Figura 21: Proceso de actuación de los polos de conmutación

Si la carga aumenta, la corriente del rotor aumenta, el plano neutro se desplaza y los efectos del golpe inductivo se incrementan. Sin embargo, el aumento de carga también produce que el flujo del polo auxiliar también crezca, produciendo un voltaje mayor en los conductores que van en sentido contrario al voltaje originado por el desplazamiento del plano neutro. El resultado neto es que sus efectos se anulan para una amplia gama de cargas.

Los polos de conmutación trabajan tanto para el funcionamiento de motores como de generadores, puesto que cuando la máquina cambia de conmutación cambian de dirección; por tanto, los efectos de voltaje se siguen anulando.

Polaridad del flujo en los polos de conmutación

Las polaridades de los polos de conmutación deben ser tales que induzcan voltajes en las bobinas que están en conmutación, en un sentido que ayuda a la inversión de la corriente. La regla de la mano derecha y el sentido de rotación determinan la polaridad de los polos de conmutación.

En el caso de un GENERADOR, el plano neutro se desplaza en la dirección de la rotación. Esto significa que los conductores sujetos a conmutación tienen la misma polaridad de voltaje que la de los polos que acaban de dejar. Para contrarrestar este voltaje, los polos de conmutación deben tener flujo contrario, que es el del flujo que sigue.

Es un generador, los polos auxiliares deben tener la misma polaridad que el siguiente polo principal que se acerca.

En un MOTOR, el plano neutro se desplaza en dirección contraria al sentido de la rotación y los conductores que van a ser objeto de conmutación tienen el mismo flujo que el polo al que se están aproximando. Con objeto de contrarrestar este voltaje, los polos auxiliares deben tener la misma polaridad que el polo anterior.

En un motor, los polos auxiliares deben tener la misma polaridad que el polo polar anterior.

Devanados de compensación

Permiten cancelar completamente la reacción del inducido y con ello el efecto de desplazamiento del flujo magnético resultante y las chispas asociadas a éste.

Este tipo de devanados consiste en la incorporación de bobinas en ranuras talladas en las caras de las expansiones polares. Estos quedan paralelos a los conductores del rotor y se conectan en serie con las bobinas del rotor de forma que generan un flujo magnético que compensa completamente el flujo del inducido, independientemente de la carga aplicada.

Como consecuencia, la f.m.m. neta resultante será justamente la f.m.m. debida a los polos de excitación para cualquier carga.

Los devanados de compensación son extremadamente caros, y sólo se les emplea en máquinas con un rendimiento de naturaleza extremadamente exigente.

Atención!

Cualquier motor que use devanados de compensación debe usar además, polos de conmutación, puesto que las bobinas de compensación no eliminan los efectos provocados por el golpe inductivo. No obstante, los polos de conmutación no tienen que ser tan fuertes, ya que están cancelando solamente los voltajes L · di/dt de las bobinas y no los voltajes que se deben al desplazamiento del plano neutro.


Figura 22: Efecto de las bobinas de compensación en una máquina de c.c.

Chispas de conmutación (El golpe inductivo)

Cuando un segmento del colector se pone en cortocircuito con las escobillas, la corriente que fluye por él debe cambiar de sentido, este cambio se produce de forma muy rápida, lo que da lugar a una variación di/dt. Aún con una pequeña inductancia en el circuito, se inducirá en el segmento colector en cortocircuito un golpe de voltaje inductivo muy significativo V=L·di/dt

Proceso de conmutación


Figura 23: Proceso de conmutación

Consecuencias

Este voltaje origina problemas de chisporroteo en las escobillas parecidos a los que causa el desplazamiento del plano neutro por la reacción de inducido.

Soluciones

Las mismas soluciones indicadas en el apartado: Problemas que origina la reacción del inducido.





POSTS RELACIONADOS:

Principios de funcionamiento de los motores asíncronos
https://imseingenieria.blogspot.com/2018/05/principios-de-funcionamiento-de-los.html
Leyes fundamentales de las máquinas eléctricas
https://imseingenieria.blogspot.com/2018/04/leyes-fundamentales-de-las-maquinas.html
Principio de funcionamiento del Generador Eléctrico
https://imseingenieria.blogspot.com/2018/04/principio-de-funcionamiento-del.html









Principios de funcionamiento de las máquinas de corriente continua (Parte 1ª)



Figura 1: La espira giratoria

La máquina electromagnética más sencilla consta de una simple bobina en el rotor que gira en el interior de un campo magnético fijo creado por un electroimán o un imán permanente.

Leyenda de la figura 1: La espira giratoria

(1) Inductor

El inductor genera un campo magnético constante creado por un electroimán o un imán permanente. El inductor también se conoce como excitación.

(2) Escobillas

Suelen ser de grafito y permiten el contacto deslizante del inducido con el circuito exterior para poder introducir o extraer corriente.

(3) Inducido

El inducido recibe el flujo magnético del inductor y se inducen en él corrientes que se cierran por un circuito exterior.

(4) e (f.e.m.)

El voltaje inducido en la espira se obtiene aplicando:


Cuando (1) y (2) sean perpendiculares en cada conductor de la espira* se induce una tensión e = v · β · l que para los dos conductores de la espira dará un valor máximo en bornes de las escobillas de:


* Regla de la mano derecha


Figura 2: Regla de la mano derecha

Primera mejora de la máquina elemental


Figura 3: Primera mejora de la máquina elemental
  
Para obtener un voltaje unidireccional a partir de la tensión alterna que genera la espira elemental, se utiliza un colector que permite invertir mecánicamente las tensiones negativas. Se obtiene así una tensión unidireccional.

Leyenda de la figura 3: Primera mejora de la máquina elemental

(1) Colector de delgas

La conexión con el exterior se realiza por medio de dos semianillos aislados entre sí. Estos anillos se conocen como delgas y forman un conmutador mecánico.

(2) Escobillas

Las escobillas se disponen de tal forma que el intercambio de delgas se produzca en el ángulo en que el voltaje de la espira sea igual a cero. En ese momento la escobilla produce un pequeño cortocircuito entre las dos delgas.

(3) e (f.e.m.): (ver punto 4 de la leyenda de la figura 1)

Máquina de corriente continua definitiva


Figura 4: Máquina de corriente continua definitiva

 En la máquina de corriente continua definitiva se aumentan las espiras y delgas del colector para conseguir que la tensión unidireccional que aparece entre los terminales del circuito exterior sea prácticamente uniforme.

(1) e (f.e.m.) (ver punto 4 de la leyenda de la figura 1)

Obtención de la f.e.m. resultante en bornes de las escobillas



Figura 5: Obtención de la f.e.m. resultante en bornes de las escobillas

Expresión de la f.e.m

El resultado de disponer muchas espiras conectadas en serie es que la f.e.m generada será mucho mayor que la originada por una única espira.


También aumenta la fuerza electromotriz cuanto más intenso sea el campo magnético y cuanto más elevada sea la velocidad con que se cortan las líneas de fuerza.

Tensión y Par generados por una máquina de c.c.

Generador c.c.: Tensión inducida

El generador c.c. genera una tensión continua a partir del movimiento rotativo de una o varias espiras en el interior de un campo magnético constante.

Generador básico

Un generador es un motor a la inversa. Al hacer girar la bobina dentro del campo magnético de los imanes se produce corriente eléctrica. Las centrales eléctricas utilizan generadores inmensos para producir la electricidad.


Figura 6: Generador de corriente continua

El sentido de la corriente se invierte cada medio giro de la manivela. Una de las escobillas siempre es negativa y la otra positiva y producen corriente continua.

El voltaje inducido en cada conductor de cada espira de la máquina se obtiene por aplicación de la Ley de Faraday expresada en la forma:

(1) I = longitud del conductor del rotor  (m)

La f.e.m que se obtiene en bornes de las escobillas se obtiene por suma de las tensiones inducidas individualmente:


Casos particulares:

1.       Máquinas de imanes permanentes

En este tipo de máquinas el flujo es prácticamente constante de ahí que la f.e.m generada dependa únicamente de la velocidad de rotación del motor primario, para una misma disposición constructiva.

2.       Máquinas con devanados de excitación

El flujo en este tipo de máquinas depende de la intensidad que pase por los devanados de excitación. Si el circuito magnético es lineal (sin saturación) se tendrá:


 (1) Φ = flujo de excitación por polo

(2) K = c · p/π  constante constructiva de la máquina
      p = nº de pares de polos
      c = nº de conductores puestos en serie por las escobillas

Figura 7

Motor c.c.: Par generado

El motor c.c. genera un par mecánico y un movimiento rotativo asociado a partir de una corriente continua inyectado sobre una a varias espiras en el interior de un campo magnético constante.

Motor básico

La fuerza generada sobre un conductor de una espira se obtiene aplicando la Ley de Biot Savart:

(1) l = longitud del conductor del rotor  (m)


Figura 8: Regla de la mano izquierda

El par que desarrolla:

Γ conductor = F · r = l · i · β · r   (N.m)

Para un motor con un número elevado de conductores:





Continúa en: Principios de funcionamiento de las máquinas  de corriente continua (y Parte 2ª)
















jueves, 3 de enero de 2019

El mantenimiento, base fundamental de la seguridad eléctrica






En este post se quiere destacar la responsabilidad a la que induce la necesidad, cada vez mayor, de garantizar la calidad en el suministro de energía por parte de las compañías eléctricas y por otra, la de incrementar la especialización de las empresas de servicios que deben evolucionar con las nuevas técnicas de mantenimiento donde la seguridad integral del hombre y la máquina es el objetivo primordial.

Mantenimiento y seguridad

El mantenimiento es un pilar básico de la seguridad, sin el cual, muchos objetivos de prevención no podrían llevarse a efecto. Normas elementales de seguridad como la que a continuación se indica, así nos lo manifiesta:

“Es preferible prescindir de los sistemas de seguridad, si éstos no se mantienen en perfectas condiciones de servicio”

De aquí se deriva la condición de que sin el mantenimiento, las protecciones mal concebidas o inoperantes, inducen a un falso sentimiento de seguridad cuyo riesgo es más elevado que el no disponer de ellas.

El mantenimiento y la seguridad, por tanto, coinciden en sus procedimientos:

·         El mantenimiento previene las averías de las instalaciones
·         La seguridad previene el accidente del hombre

Tanto los accidentes de trabajo como las averías son incidentes que histórica y sutilmente, de forma apriorística, se diferencian, para poder distinguir entre seguridad y mantenimiento preventivo. Ambos utilizan procedimientos y prescripciones relacionadas:

La protección de las instalaciones, también ampara
la integridad del hombre.
  
Normas de seguridad conocidas como el dualismo hombre/máquina, recurren a la prevención técnica para garantizar la integridad del operario, con ello se quiere significar que el control de los factores humanos resultan más difíciles y problemáticos que los factores técnicos. A pesar de la importancia delos factores humanos, para lograr una seguridad eficaz es más acertado actuar sobre los factores técnicos. La seguridad técnica resulta ser la idónea porque para proteger al hombre paradójicamente debemos olvidarnos de él. Esta es la llamada Paradoja del factor técnico.


Los objetivos básicos del mantenimiento son:
  •  Reducir las interrupciones del servicio eléctrico imprevistas.
  • Aumentar la disponibilidad y vida de las instalaciones.
  • Mantener y mejorar las condiciones de seguridad, tanto de las instalaciones como del personal operario.
Por consiguiente, es acertado decir que el mantenimiento de las instalaciones es un método importante de prevención, integrado en la seguridad, y la seguridad integral alcanza su capacidad preventiva cuando es intrínseca e inherente. Intrínseca porque deberá estar introducida en la instalación desde su concepción e inherente porque debe ser inseparable en condiciones normales de explotación.



La seguridad, analizada bajo un prisma prevencionista está relacionada con cuatro factores dependientes los unos de los otros:

  •  Fiabilidad: Probabilidad con que un sistema o componente, realiza una o varias funciones establecidas, en unas condiciones dadas y durante un espacio de tiempo dado.
  • Disponibilidad: Probabilidad  de que un sistema o componente sea mantenido o restablecido a un estado en el que pueda cumplir las funciones requeridas.
  • Mantenibilidad: Probabilidad para que una operación determinada de mantenimiento pueda ser efectuada durante un intervalo de tiempo dado.
  • Seguridad: Aptitud de un sistema o componente para evitar acontecimientos graves en su servicio durante un espacio de tiempo dado.

Definiciones adoptadas por la IEC 271 y 271 A, donde se observa que el término “aptitud” ha sido reemplazado por el de “probabilidad” en las definiciones precedentes con el fin de permitir un análisis probabilístico; excepto en lo concerniente a la seguridad que continúa siendo un concepto determinista y para el cual se ha conservado el término “aptitud”.

Estos factores característicos de la seguridad pueden parecer contradictorios:

Una excelente mantenibilidad de un sistema o componente va en detrimento de su fiabilidad, en cambio, la disponibilidad de este, es por su parte, un compromiso entre la fiabilidad y la mantenibilidad.

De igual forma podemos asimilar contradicciones entre seguridad y disponibilidad, puesto que cuando el sistema o componente presenta menos riesgos es precisamente cuando éste está parado, entonces la seguridad es máxima pero la disponibilidad es nula.

Sin embargo, cuando se habla de factores técnicos y humanos no podemos entenderlos como condiciones desligadas, pues su conjunto constituye una sola seguridad con dos vertientes, dicho de otra forma, tras todo fallo técnico existe siempre una acción u omisión humana que lo explica, es decir, fallos humanos que explican los fallos técnicos.

En las instalaciones eléctricas, al igual que en cualquier instalación industrial, la seguridad integral debe estar circunscrita en torno al proyecto. El montaje, la explotación y la conservación. De todas ellas, es en la etapa de proyecto de la instalación cuando más seguridad se puede llevar a efecto, al igual que cualquier fallo de seguridad en el diseño, puede comportar un riesgo en las etapas sucesivas. Desde el punto de vista del mantenedor,  tanto los productos como las instalaciones eléctricas desarrolladas por los servicios técnicos son netamente funcionales desde el punto de vista del servicio que prestan. Sin ánimo de crítica, es cada vez más frecuente encontrar determinada aparamenta, máquina o la propia instalación, cuyo entretenimiento exige una vigilancia o revisión periódica en los que sus accesos son muy limitados, de dimensiones muy reducidas que obligan a extremar las precauciones por ser difícil alcanzar sus elementos sin peligro de la integridad física.

Solo un completo conocimiento de los riesgos, nos permitirá en cada caso, utilizar los medios de protección adecuados y las prescripciones de seguridad necesarias para prevenir el accidente.

Analizaremos pues, la seguridad bajo sus distintos aspectos, comenzando con los riesgos que de forma general pueden presentarse en las instalaciones eléctricas y las posibles soluciones que mitigan o disminuyen los efectos de los posibles accidentes o siniestros.

Técnicas operativas en seguridad             

Tal y como se ha venido indicando, son dos las vertientes que pueden conducir hacia la seguridad integral:

a)      Técnicas operativas que inciden sobre el factor técnico:

         De concepción. Tales como:
o   Seguridad en el diseño y el proyecto de las instalaciones.
o   Seguridad en el diseño y proyecto de equipos.
o   Seguridad en el diseño de los métodos de trabajo, etc.
         De corrección. Como pueden ser:
o   Adaptación de sistemas de seguridad.
o   Adaptación de defensas y resguardos.
o   Adaptación a las nuevas normas.
o   Mantenimiento preventivo, etc.

b)      Técnicas operativas que inciden sobre el factor humano, tales como:
  •  Selección del personal
  • Formación en seguridad
  • Adiestramiento
  • Acciones de grupo
  • Disciplina, Etc.

 El factor humano y su influencia en la prevención

La capacidad física de los operarios se debe determinar  en la planificación de los trabajos de mantenimiento, eligiendo los procedimientos más adecuados así como las herramientas y equipos necesarios que faciliten las labores encomendadas. Planificar significa detectar todos los riesgos implícitos en cada trabajo.

En lo que respecta a los riesgos más problemáticos, los ocasionados por el factor humano, se debe:
  •   Evitar la improvisación
  •  Potenciar el profesionalismo.

 El dilema de la pirámide

Las personas estamos expuestas a diversos cambios conductuales por motivos personales que pueden influir negativamente en la seguridad en el trabajo, por ello, a pesar de que se trate de un operario apto, formado y suficientemente equipado, es de su actitud de la que dependerá su seguridad en el momento de ejecutar el trabajo.


La confianza y la rutina en el trabajo es con toda seguridad el riesgo más difícil de prevenir, se va arraigando de forma paulatina en el trabajador conforme este va adquiriendo un mayor nivel profesional. Estos son los factores humanos desencadenantes del mayor número de accidentes, las estadísticas así lo demuestran.

La rutina y la confianza en el trabajo son las mayores causas de accidente en el sector eléctrico y sobre todo en labores de mantenimiento de instalaciones eléctricas, se manifiesta paradójicamente, como consecuencia de un alto nivel de seguridad y profesionalidad en el colectivo de especialistas.

Curiosamente es en los trabajos habituales donde se practica la nefasta rutina, quizás por tratarse de tareas fáciles y repetitivas, en cambio, en los trabajos de emergencias (averías, prisas, situaciones anómalas,…), paradójicamente, de manera sistemática desaparece la rutina y con ella también el accidente, debido a que el especialista intuye el peligro, detecta el riesgo lo considera y lo combate porque tiene a su alcance: formación, aptitud, suficiencia pero sobre todo la actitud, es decir, la voluntad de querer desarrollarlo, y es precisamente sobre la actitud del individuo donde la rutina actúa desarrollando prácticas inseguras que tarde o temprano degeneran en accidentes.

Para evitar la proliferación de estas conductas inseguras, actos rutinarios, gestos nefastos, etc., es necesario:

•             Concienciar
•             Formar
•             Reciclar

¿Cómo se consigue limitar los riesgos ocasionados por el factor humano?


Es necesario corregir las actuaciones inseguras del operario por medio de las siguientes acciones:

1ª acción: influir sobre la ACTITUD de los operarios
  •  Actitud hacia el RIESGO
  • Actitud frente a su SEGURIDAD y la de su grupo de trabajo
  • Actitud hacia los PROCEDIMIENTOS de diseño, montaje, mantenimiento y operación.
  • Actitud hacia el cumplimiento de las NORMAS TÉCNICAS.

2ª acción: FORMACIÓN del personal operario:
  •  La formación aumenta la PRODUCTIVIDAD y elimina los ACCIDENTES.
  • La formación mejora la AUTOESTIMA y la MOTIVACIÓN del trabajador.
  • La formación promueve el DESARROLLO y ayuda al trabajador a ADAPTARSE, INTEGRARSE y sentirse más SEGURO en el puesto de trabajo.

3ª acción: Regular la APTITUD de los operarios con el trabajo a desarrollar:
  •  La aptitud es el CONOCIMIENTO o CAPACIDAD de la persona para realizar funciones de MANERA SEGURA
  • La aptitud determina la posibilidad que tiene la persona de CREAR y FOMENTAR sus CUALIDADES y HABILIDADES. Constituye uno de los pilares fundamentales de la seguridad y, se basa en LA CONFIANZA.

4ª acción: SUFICIENCIA para realizar el trabajo encomendado:                                 
  •  El operario necesita disponer de Equipos de Protección Individual y Procedimientos adecuados para llevar a cabo su labor con seguridad.



Esquema de conducta humana defensiva ante el riesgo eléctrico


 Factores de riesgo en la explotación de instalaciones eléctricas


Existen factores de riesgo durante la explotación de las instalaciones eléctricas que condicionan su normal funcionamiento entre las que se pueden citar:

Factores pasivos

Son circunstancias mecánicas y ambientales que degradan los mecanismos por desgaste y contaminación respectivamente.

Uso inadecuado de equipos

Consecuencia de una deficiente preparación, entrenamiento o motivación del personal operario.

Perturbaciones eléctricas

Cortocircuitos, sobrecargas, sobretensiones, etc. que comportan situaciones de riesgo tales como, incendios, explosiones, emisión de productos tóxicos, contactos indirectos, transferencias de tensiones por el terreno y otros.

Para soslayar estos factores de riesgo existen recursos de diseño en el proyecto y correctivos en el mantenimiento que los eliminan o reducen considerablemente, tales como:
  •  Normas de seguridad para el usuario.
  • Procedimientos de explotación.
  •  Incrementar la calidad de servicio (continuidad, disponibilidad).
  •  Posibilidad de reparación (emergencia, intercambiabilidad).
  • Mejorar la coordinación del aislamiento de la aparamenta (Elección de tensiones y niveles de aislamiento).
  • Mejorar las prestaciones de la aparamenta de maniobra (poder de corte y cierre).
  •  Adecuar los regímenes de neutro.
  • Verificar la selectividad de las protecciones.
  • Revisar la estabilidad del funcionamiento.
  • Comprobar las caídas de tensión (en funcionamiento normal y en el arranque de grandes motores)
  • Compensar adecuadamente la energía reactiva
  • Limitar en lo posible los armónicos en las redes
  • Etc. etc.





Protección Diferencial Avanzada en Baja Tensión (Presentación Powerpoint)

´